Artículo 14.- El autor, como titular exclusivo del derecho moral, tiene de por vida las siguientes facultades:
    1) Reivindicar la paternidad de la obra, asociando a la misma su nombre o seudónimo conocido;
    2) Oponerse a toda deformación, mutilación, u otra modificación hecha sin expreso y previo consentimiento. No se considerarán como tales los trabajos de conservación, reconstitución o restauración de las obras que hayan sufrido daños que alteren o menoscaben su valor artístico;
    3) Mantener la obra inédita;
    4) Autorizar a terceros a terminar la obra inconclusa, previo consentimiento del editor o del cesionario si los hubiere, y
    5) Exigir que se respete su voluntad de mantener la obra anónima o seudónima mientras ésta no pertenezca el patrimonio cultural común.