Art. 38. En la división de comunidades en tierras fiscales se admitirán como comuneros a todos los que tengan más de cinco años de ocupación y hayan efectuado obras y mejoras que revelen constancia y espíritu de trabajo. La ocupación de sus antepasados aprovechará al actual ocupante. Respecto a la filiación, bastará el estado notorio de descendiente, calificado, aún en casos de duda, por el Presidente de la República, exclusivamente.