Artículo 256. No son hábiles para testar:
    1.o) La persona que ha muerto civilmente;
    2.o) El impúber;
    3.o) El que se hallare bajo interdicción por causa de demencia;
    4.o) El que actualmente no estuviere en su sano juicio por ebriedad u otra causa; y
    5.o) Todo el que de palabra o por escrito no pudiere expresar su voluntad claramente.
    Las personas no comprendidas en esta enumeración son hábiles para testar.