Art. 8.o La Casa de Moneda y el Banco Central de Chile que para este efecto obrará como ajente de ella, recibirán por su valor nominal las monedas de oro chilenas que, despues de veinte años de la fecha indicada en el cuño, no demuestren una pérdida o desgaste natural superior a medio por ciento (1/2 %) de su peso legal. Si el uso hubiere sido menor de veinte años, solo se aceptará como desgaste natural y admisible una pérdida proporcional al tiempo trascurrido. El Presidente de la República dictará los reglamentos del caso para evitar los abusos de que pueda ser víctima el Fisco por cercenamiento fraudulento u otras prácticas ilícitas. Toda moneda de oro que se reciba en la Casa de Moneda y que a consecuencia de su desgaste natural haya perdido en peso mas cantidad de la que permite la tolerancia legal, será fundida y reacuñada.