El rol del hombre en el cuidado del recién nacido: ¿Cómo está Chile en la región?

El Objetivo de Desarrollo Sostenible N°5 propone “lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas”. En el mes de la mujer reflexionamos sobre los desafíos que enfrenta Chile y la región para lograr un cuidado del recién nacido más igualitario entre géneros, específicamente a través de las poco extendidas licencias paternales y parentales masculinas.

||Autor Fotografía: Creative Commons

Poder pasar tiempo con la familia luego del nacimiento de un hijo tiene numerosos beneficios para la madre, para el padre, pero sobre todo, para los hijos. Los permisos a los que tienen derecho los padres luego del nacimiento de un hijo toman diferentes formas dependiendo del país de residencia; las licencias maternales, paternales y parentales son las figuras más usadas. De éstas, las licencias parentales ofrecen un mayor grado de heterogeneidad pues en algunos países el periodo de permiso debe ser repartido entre ambos progenitores, en otros existe la posibilidad de transferencias entre padres y en algunos solo puede ser tomado por la madre. 

Un periodo de recuperación física luego del parto es necesario para las madres, la OIT recomienda que no se encuentre por debajo de las 14 semanas. Este tiempo es de importancia vital para el bebé por cuanto está demostrado que un correcto acompañamiento en los primeros meses de vida se correlaciona positivamente con bajas tasas de mortalidad infantil, buena salud en general, buen desempeño escolar y buen comportamiento. En el caso de los padres, aquellos que cuidan de sus hijos en las primeras etapas siguen más involucrados en el desarrollo del niño a lo largo de la vida. Mientras más participa el padre en el cuidado de los hijos y en la vida familiar, mejores son los resultados físicos, cognitivos y emocionales de aquellos niños y mayor es la satisfacción con la vida autorreportada de los padres, además de también gozar de una mejor salud física y mental.

El postnatal masculino también presenta el beneficio de que los costos laborales de tener hijos son equilibrados entre ambos padres, así incentivando la participación laboral femenina. Que los hombres tengan la posibilidad real de cuidar a sus hijos luego del nacimiento ayuda a que los costos de la maternidad sean vinculados a la familia y no sólo a la madre, disminuyendo la probabilidad de que las mujeres sean discriminadas en el mercado laboral.

Los permisos paternales y parentales en América Latina

En la región nos encontramos bastante al debe en la materia.

Según la OIT, los países en América Latina con las mayores licencias paternales son Venezuela con 14 días, Ecuador con 10 días y Colombia con 8 días. En países como Cuba y Chile existen licencias parentales para ser tomadas por cualquiera de los dos padres, que ascienden a un total de 39 semanas de permiso en el caso de Cuba y a 12 en el caso de Chile.

Sin perjuicio de ello, lejos nos encontramos de países como Japón o Korea que cuentan con más de 10 meses de permiso para el padre y de Francia o Luxemburgo con más de 6. 

Los principales problemas que enfrenta la región son que las licencias paternales son muy cortas, y que en el caso de existir licencias parentales posteriores, estas no contemplan un periodo de permiso exclusivo destinado al padre. Así, las probabilidades de que los hombres tomen permiso postnatal disminuyen drásticamente si éstos son intercambiables con la madre, principalmente debido a la necesidad del recién nacido de alimentarse de leche materna, pero también porque los roles tradicionales, fuertemente arraigados en una cultura paternalista, tienden a asociar las labores de cuidado exclusivamente a la mujer.

Las licencias paternales y parentales en Chile 

El plazo del permiso postnatal fue aumentado en el año 2011 por la Ley N° 20.545. De esta forma, en el caso de la mujer, luego de las 12 semanas de Descanso Postnatal, se le concede un Permiso Postnatal Parental (PPP), al que puede acceder eligiendo por una de dos modalidades: 12 semanas de permiso a jornada completa, o bien, 18 semanas de permiso a jornada parcial. 

Para los hombres, la ley establece sólo 5 días de Descanso Postnatal, que pueden  ser tomados inmediatamente después del nacimiento del hijo de manera corrida, o bien, distribuidos dentro del primer mes de vida. Luego de eso, existe la posibilidad de que la mujer transfiera semanas de su PPP al padre: hasta 6 semanas en el caso del PPP a tiempo completo y hasta 12 semanas a media jornada en el caso que la mujer haya optado también por la jornada parcial.

A la fecha son muy pocos los padres que efectivamente han hecho uso de este beneficio. Según un informe de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), el año en que se experimentó un mayor número de permisos traspasados al padre fue el 2012 con 292 traspasos, pero que significaron solo el 0,31% de los subsidios iniciados (91.249 licencias). Es importante también destacar que mientras mayor es la remuneración imponible de la madre, mayores son las probabilidades de que exista un traspaso de permiso hacia el padre y que el porcentaje de licencias traspasadas al padre ha experimentado una disminución a través del tiempo, llegando a un 0,18% para el año 2016 (100.714 licencias). 

Las principales razones que podrían explicar por qué la ley casi no se usa en nuestro país son:

  • El postnatal es opcional en el caso de los hombres, no así en el caso de las mujeres.
  • Muchos padres todavía enfrentan prejuicios y sanciones para tomarse el permiso en sus lugares de trabajo. El rol del cuidado del recién nacido sigue estando fuertemente asociado a una función propia de la mujer.
  • Las semanas que se toman los padres son descontadas de las semanas de las madres y muchas mujeres prefieren no ceder este beneficio.
  • Ya que el subsidio que se percibe durante este permiso tiene un tope de 75,7 UF (alrededor de $2.000.000 de pesos), y debido a la brecha salarial todavía existente en nuestro país a favor a los hombres, en muchas familias existe un costo financiero mayor para el permiso del hombre versus el de la mujer.

Bancada feminista impulsará iniciativas para promover la igualdad de géneros en Chile

Dentro del Congreso Nacional, el pasado mes de enero surgió la denominada bancada feminista “Julieta Kirkwood” –socióloga impulsora del feminismo en Chile en los años 70-  con la intención de “impulsar iniciativas legales que apunten a terminar con la violencia y las desigualdades de género y a fiscalizar el cumplimiento de las normativas legales ya aprobadas”. Entre sus múltiples objetivos está el impulsar varios proyectos de ley que se encuentran dormidos en el Congreso, como por ejemplo la creación de una sala cuna universal y sin requisito de número trabajadores en la empresa (Boletín 11027-13), tipificar el acoso sexual en espacios públicos (Boletín 9936-07) o modificar el régimen de sociedad conyugal con el fin de eliminar la administración exclusiva del marido (Boletín 11313-18), entre otros.

Por el momento todavía no se sabe si es que el perfeccionamiento de la ley de PPP masculino estará entre los proyectos de la bancada, sin embargo, las impresionantemente bajas cifras de uso que tiene actualmente en nuestro país puede ser el llamado de atención que necesitamos para que se revise y se debatan nuevas formas de concebir el cuidado de los hijos recién nacidos de una manera equilibrada entre ambos padres.

 

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