Extendiendo responsabilidades: transformando residuos de manera sostenible

Bajo el principio contaminador-pagador, la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP) se ha presentado por los expertos como la receta para dar solución a esta materia. ¿Será suficiente para tratar los residuos acorde a los principios bioéticos?

Por Equipo Bioética

||Autor Fotografía: wiki commons

Una realidad que debe abordarse urgentemente

El medio ambiente y particularmente la producción de residuos sólidos son temas que cada año toman mayor relevancia para los países dentro de la agenda internacional, debido al creciente volumen y las consecuencias socio-ambientales que dicha contaminación acarrea. Latinoamérica no escapa a esto: alrededor del 12% del total global de residuos producidos por día provienen de esta región.

Según un informe de la ONU del año 2017 la degradación ambiental es responsable de casi una de cada cuatro muertes -12,6 millones de personas al año-, así como de una variedad de problemas de salud y la destrucción generalizada de ecosistemas vitales.

Si se toma en cuenta el grado de importancia que este tipo de medidas tienen para el medio ambiente, y viendo la protección de éste como una responsabilidad no tan solo con esta generación sino también con las generaciones futuras, es primordial contar con medidas que contribuyan y avancen en dichos tópicos, así como ampliar y mejorar las que ya se encuentran en funcionamiento.

En este contexto, la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos plantea, en su artículo 17°, la importancia que la interconexión entre seres humanos y otras formas de vida posee, así también como el papel de los seres humanos, toma gran importancia en la protección del medio ambiente, biósfera y biodiversidad. Es por ello que dentro de la Agenda 2030 existe un objetivo claro en torno a la producción sostenible: ODS N°12 “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles”.

La modalidad de la Responsabilidad Extendida del Productor (REP) ha emergido con fuerza para quedarse en las legislaciones más vanguardistas y protectoras del medio ambiente como un “nuevo trato” con los residuos sólidos.

Basada en principios de la ética medioambiental y bajo diversas consideraciones sociales y tecnológicas, la REP se ha convertido en un método de política que los países han comenzado a desarrollar. Este enfoque implica  poner una cantidad significativa de responsabilidad ya sea física o financiera en los productores para el tratamiento o disposición de productos post-consumo, extendiendo la responsabilidad del productor hasta el fin del ciclo de consumo de dicho producto. En este sentido, correspondería a los productores:

  1. Proporcionar incentivos para evitar los desechos en la fuente.
  2.  Promover productos diseñados para el medio ambiente.
  3. Apoyar el logro de objetivos públicos de reciclaje y gestión de materiales.

Los fundamentos bioéticos de la Economía Circular y su relación con los ODS

Particularmente en la última década, el concepto de economía circular (EC) ha recibido la atención de variados foros internacionales, seminarios, de la academia y de la industria. Todo esto, por el interesante cambio de paradigma que plantea y porque el contexto a nivel mundial implica que la reducción de desperdicios no puede esperar ni un segundo más.

En pocas palabras, la economía circular implica un cambio para dejar atrás el enfoque lineal que la humanidad ha adoptado desde la revolución industrial, vale decir: extraer, producir y desechar. Cada vez que se recurre a desechar artefactos, por ejemplo tecnológicos, lo que se genera son residuos tóxicos y una altísima cantidad de basura que difícilmente será procesada. La constante obsolescencia de los artefactos como tablets, computadores, teléfonos móviles y automóviles, entre otros, genera entonces un problema gigantesco que es preciso atacar con políticas claras y bien formuladas.

La naturaleza actúa en ciclos cerrados que aseguran su desarrollo a lo largo del tiempo, con una visión de sostenibilidad que preserva el futuro, sin agotar sus recursos. Precisamente, la EC busca apoyar e imitar este ciclo, cuidando los recursos naturales: se transforman los residuos en recursos, a diferencia de la economía lineal, en la cual los productos fabricados a partir de la extracción y uso de materias primas luego de ser usados, se tiran a la basura y luego a un vertedero o a los océanos, causando tremendos problemas de contaminación.

La EC, entonces, juega un rol fundamental en la batalla por superar y trascender el modelo de producción y consumo actual, lo cual ciertamente se enmarca en el contexto de la Agenda 2030; especialmente, en las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible número 12, “Producción y consumo responsables”, aunque claramente incide también en otros Objetivos, como el N°9 “Industria, innovación e infraestructura”, el 13 “Acción por el clima”, el 14 de “Vida Submarina” y el 15 “Vida de ecosistemas terrestres”. Todos estos ámbitos dicen relación con la basura, los vertederos y la reducción de los desechos, tanto orgánicos como no orgánicos.

En concordancia, la EC se ha enfocado principalmente en los desechos urbanos e industriales, todo esto con el fin de obtener un mejor balance y una interacción más armónica entre la economía, el medioambiente y la sociedad.

Por cierto, una de las lecciones más importantes que ha dejado la implementación de un paradigma de EC en diversos países -en su mayoría desarrollados y con economías fuertes- es que, para su éxito, ésta debe involucrar a los más diversos actores de la sociedad, desde la industria hasta la academia, pasando por una sociedad civil fuerte y empoderada, actores que sean capaces de crear instancias colaborativas y con mayor participación comunitaria. Pero no basta con esto: es necesario, sin dudas, que la EC produzca retornos en la inversión inicial, es decir, que sea económica y financieramente viable. Sin este elemento clave, no hay suficiente motivación para los individuos, para los inversionistas y las empresas.

La realidad nacional

En Chile, tomando en consideración la generación de basura de la región y del país y los niveles de reciclaje que estos poseen, se buscó implementar una política que pudiese contribuir en la disminución de la basura, dando énfasis especialmente a la reutilización de los residuos, es así como nace la Ley 20.920 como “Marco para la Gestión de Residuos, la Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje” (Ley REP).

La ley REP a grandes rasgos tiene por objeto “disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización, reciclaje y otro tipo de valorización, a través de la instauración de la responsabilidad extendida del productor y otros instrumentos de gestión de residuos, con el fin de proteger la salud de las personas y el medio ambiente” por lo que dentro de dicha ley se pueden notar diversos instrumentos de acción, uno de los principales es la REP, la cual en concordancia con su definición internacional obliga a los productores o importadores de elementos que han sido definidos como “productos prioritarios” a responsabilizarse por la recuperación de los residuos que ponen en el mercado.

La ley en Chile está contemplada para ser aplicada particularmente a una serie de productos prioritarios los cuales han sido escogidos por encontrarse dentro de las categorías de consumo masivo, volumen significativo, o ser residuos peligrosos:

  • Aceites lubricantes
  • Aparatos eléctricos y electrónicos
  • Baterías
  • Pilas
  • Envases y embalajes
  • Neumáticos

La implementación de la ley REP se basa en la coordinación de varios actores involucrados, tal como establecen diversos entes multilaterales y organismos internacionales, entre ellos:

  • Productores: Generadores de residuos quienes deberán fijarse metas de recolección, tratamiento y valorización de productos a través de un sistema de gestión de financiamiento propio, así como registrarse en un catastro público.
  • Generadores base: Quienes deberán estar autorizados para el manejo de residuos y declarar su naturaleza, volumen o cantidad, costos, origen, tratamiento y destino de estos por medio de un “Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes”, según la normativa vigente.
  • Consumidores de productos: Quienes deberán separar y entregar el residuo a un gestor de este producto, contratado por un sistema de gestión. Los consumidores industriales podrán valorizar por si mismos los productos o entregar a un gestor.
  • Gestores de residuos o recicladores de base: Personas u organismos  que realizan cualquier operación de manejo de residuos con autorización y registro, estos contarán con una definición especial entre otros deberes.
  • Municipalidades: Estas entidades podrán celebrar convenios con sistemas de gestión y  recicladores de base, así como pronunciarse sobre solicitudes de permiso para establecer la instalación y/u operación, de sitios de recepción y almacenamiento de productos. Además, tendrán la obligación de separar los residuos en origen, cuando así lo determina el Decreto Supremo. También, promover la educación ambiental sobre prevención y valorización, diseño e implementación de estrategias de comunicación, sensibilización y medidas de prevención.
  • Gobierno central a través del Ministerio del Medio Ambiente: Quien dicta un reglamento que fija los procedimientos para el desarrollo de esta política entre otros deberes. Así también, mediante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) fiscaliza y sanciona infracciones en esta materia que incluyen multas y amonestaciones por escrito.

Paralelamente, el Gobierno chileno ha intentado implementar políticas de reciclaje en el país a través del Proyecto de Ley sobre prohibición del uso de bolsas plásticas, la cual corresponde a una profundización a la normativa ya impuesta sobre su proscripción en las zonas costeras, la cual fue aprobada por la Comisión de Medio Ambiente del Senado.

En esta materia se ve un gran apoyo ciudadano, puesto que según la Encuesta Nacional del Medio Ambiente 2018, un 95% de los ciudadanos está de acuerdo con la eliminación de las bolas plásticas. Aún es pronto para intentar comprender sus alcances e impactos, sin embargo a priori se advierte que es un gran esfuerzo por parte del gobierno central por mejorar la sostenibilidad en el país.

Recursos de información

Sitio Web del Ministerio del Medio Ambiente sobre la implementación de la Ley REP

Para su funcionamiento óptimo esta ley necesita de una serie de normativas que complementen la regulación de esta materia, las cuales son:

Resolución Exenta n°0425 / 2017  Requerimiento de Información a los Productores de Productos Prioritarios.

Reglamento De Procedimiento De La Ley Marco Para La Gestión De Residuos.

Reglamento del Fondo para el Reciclaje.

Reglamento de Movimiento Transfronterizo de Residuos.

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