La comitiva de la Biblioteca junto a parte del equipo del Centro Nacional de Conservación y Restauración. En la foto: Vianka Hortuvia, restauradora del CNCR; Claudia Pradenas, Jefa de Unidad de Patrimonio Gráfico y Documental CNCR; Juan Carlos Utreras, coordinador del SIIT de la BCN y Evelyn Lagos, del Departamento de Producción de Recursos de Información de la BCN.

La Biblioteca del Congreso Nacional ha iniciado el proyecto de restauración de un verdadero tesoro cartográfico, como lo es el "Mapa de América Meridional", de Juan de la Cruz Cano y Olmedilla, que data de finales del siglo XVIII.

Más específicamente se trata de una copia del documento original, realizada en 1799 por el famoso cartógrafo real británico William Faden y encargada por el embajador de Estados Unidos en Francia, Thomas Jefferson.

El mapa, que mide 1.85 por 1.30 metros, está dividido en cuatro secciones y habría sido realizado en un material muy utilizado en mapas de grandes dimensiones durante la época, ya que mezclaba papel y tela -se conoce comúnmente como "papel verjurado" o "papel vitela"-, lo que proporcionaba mayor resistencia y durabilidad a documentos que se doblaban y transportaban con frecuencia.

Juan Carlos Utreras, coordinador del Sistema Integrado de Información Territorial (SIIT) de la Biblioteca del Congreso, cuenta la historia detrás de esta copia del "Mapa de América Meridional", la que conoció a comienzos de la década del 90: "Cuando llegué a la institución, me encargaron hacer una evaluación de la mapoteca existente. En ese momento, me mostraron un mapa guardado en la caja fuerte que está en la Sala de Libros Raros y Valiosos. No sabíamos exactamente cuándo se había adquirido", comentó.

Al investigar, se dio cuenta de que era un mapa sumamente antiguo que nunca había sido expuesto y aunque es una copia del original tiene valor no sólo por la data de 1799, sino que también porque el original de Juan de la Cruz Cano y Olmedilla había incomodado a la Corona española, debido a su alta precisión, por lo que se ordenó ocultarlo para no perjudicar las negociaciones con Portugal en torno a los territorios americanos.

"Desde el punto de vista cartográfico, estamos frente a una joya. No hemos encontrado en Chile otro mapa como este. Restaurarlo es conservar una pieza relevante de nuestro patrimonio", subrayó Juan Carlos Utreras.

La restauración

Interesado en su recuperación y en la posibilidad de exhibir este invaluable documento, el actual director de la Biblioteca del Congreso Nacional, Diego Matte, solicitó realizar las averiguaciones pertinentes para su restauración y tras consultar con expertos del Centro Nacional de Conservación y Restauración, se determinó que estaba en buenas condiciones para su tratamiento y mediante la firma de un convenio se les entregó formalmente el pasado 17 de julio.

La idea es restaurar el mapa, limpiar y reparar las esquinas dañadas, y evaluar cómo conservarlo adecuadamente. Incluso, se está considerando hacer copias para su exhibición y preservar el original.

El proceso de restauración del mapa está siendo documentado por la Biblioteca del Congreso en todas sus etapas, y la entrega final del restauro está prevista para finales de octubre o principios de noviembre de 2024, mientras también se investiga la procedencia del documento, ya que su llegada a la institución sigue siendo un misterio.