Asesorías Parlamentarias
Detalle investigadoras e investigadores
Documentos publicados desde el 01 de enero de 2014
Investigadora / investigador: Lopicich Catalán, Boris Antonio
Gobernanza de la inteligencia artificial en Asia del Sur: Vietnam
Informe comparado de casos, en Asia del Sur: Vietnam conociendo las respectivas leyes marco de Inteligencia Artificial, con el objetivo de extraer las disposiciones normativas y políticas públicas que podrían favorecer una ley marco que estaría por crearse en Chile.
Gobernanza de inteligencia artificial en Asia del Sur: India
Informe comparado de casos, en Asia del Sur: India conociendo las respectivas leyes marco de Inteligencia Artificial, con el objetivo de extraer las disposiciones normativas y políticas públicas que podrían favorecer una ley marco que estaría por crearse en Chile.
La transición energética justa como un imperativo geopolítico.
La transición hacia fuentes de energía limpias y renovables se ha consolidado como uno de los principales desafíos estratégicos del siglo XXI. Más allá de constituir una respuesta necesaria frente al cambio climático, representa una transformación estructural de los sistemas productivos, de las relaciones geopolíticas y de las formas en que las sociedades conciben el desarrollo, la seguridad energética y la sostenibilidad. En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, vulnerabilidad de cadenas de suministro, volatilidad de precios energéticos y creciente presión para cumplir los compromisos climáticos del Acuerdo de París, América Latina, el Caribe y Europa enfrentan el desafío compartido de acelerar una transición energética que sea simultáneamente ambiciosa, justa y económicamente viable. La urgencia de esta transformación se sustenta en evidencia científica contundente respecto de la necesidad de reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el aumento de la temperatura global y evitar impactos irreversibles sobre ecosistemas, infraestructura crítica y bienestar humano. El sector energético continúa siendo responsable de una proporción significativa de emisiones globales, particularmente a través de la generación eléctrica basada en carbón, petróleo y gas, así como del transporte, la industria pesada y los sistemas de calefacción dependientes de combustibles fósiles. No obstante, la discusión energética contemporánea ya no se limita únicamente a la reducción de emisiones. La crisis energética derivada de conflictos internacionales, sumada a interrupciones en mercados globales de hidrocarburos, ha reposicionado la seguridad energética como una prioridad política de primer orden. En este contexto, las energías renovables han dejado de entenderse exclusivamente como herramientas de mitigación climática para convertirse también en instrumentos de autonomía estratégica, resiliencia económica y soberanía energética.
Cambio climático y futuros azules: protección de los ecosistemas marinos frente al sargazo y otras algas nocivas en Latinoamérica y Europa.
El océano desempeña un papel esencial en la regulación del sistema climático global, absorbiendo aproximadamente una cuarta parte de las emisiones antropogénicas de dióxido de carbono y más del 90% del exceso de calor generado por el calentamiento global. Sin embargo, esta función reguladora ha supuesto crecientes presiones sobre los ecosistemas marinos, afectando la biodiversidad, alterando cadenas tróficas y modificando dinámicas ecológicas fundamentales. En este contexto, el cambio climático no solo se expresa mediante el aumento del nivel del mar, la acidificación oceánica o la intensificación de eventos extremos, sino también a través de transformaciones menos visibles, aunque crecientemente disruptivas, como la proliferación masiva de sargazo y otras floraciones algales nocivas en diversas regiones del mundo. La discusión sobre “futuros azules” ha ganado relevancia en América Latina, el Caribe y Europa como una forma de comprender el océano no únicamente como un espacio de explotación económica, sino como un sistema ecológico estratégico para el bienestar humano, la resiliencia climática y la estabilidad económica de las zonas costeras. Así, la noción de economía azul sostenible ha impulsado esfuerzos para compatibilizar el desarrollo económico vinculado a la pesca, la acuicultura, el turismo y el transporte marítimo con la protección de los ecosistemas oceánicos. Sin embargo, el incremento de eventos asociados a proliferaciones algales y arribazones masivas de biomasa marina pone de relieve la vulnerabilidad de los territorios costeros frente a perturbaciones climáticas cada vez más complejas.
Nuevas normas globales sobre el metano: implicaciones para el comercio y las economías nacionales
El tema que aborda esta minuta se refiere a las nuevas normas globales sobre metano representan un cambio estructural en la gobernanza climática contemporánea. Su evolución hacia estándares verificables y con efectos transfronterizos plantea desafíos importantes para el comercio internacional y para la adaptación de los marcos regulatorios nacionales. En este escenario, la acción parlamentaria adquiere una relevancia creciente. La capacidad de los parlamentos para legislar, fiscalizar y cooperar internacionalmente será determinante para asegurar una implementación efectiva y equitativa de estas nuevas normas. El caso de Chile muestra avances significativos en la construcción de una arquitectura regulatoria que permite abordar el metano de manera progresiva y sistemática.
Océanos y cambio climático: el liderazgo de los parlamentos en la protección de nuestro planeta azul.
Los océanos son fundamentales para la vida en la Tierra y desempeñan un papel central en la estabilidad del sistema climático global, vitales para todos los países, no solo para aquellos con litoral, y destaca que producen alrededor del 50% del oxígeno que necesitamos y absorben cerca del 30% de las emisiones globales de dióxido de carbono, ayudando a amortiguar la crisis climática. Esa función reguladora explica por qué los océanos ya no pueden entenderse como un asunto sectorial o exclusivamente ambiental, sino como una dimensión estructural de la seguridad climática, alimentaria y económica mundial. Sin embargo, esta función se está debilitando. El aumento de la temperatura del mar, la acidificación, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, la sobrepesca y el desarrollo costero insostenible están deteriorando ecosistemas esenciales para el equilibrio planetario. Si el calentamiento global supera 1,5 °C, hasta el 90% de los arrecifes de coral podrían perderse hacia 2050. A ello se suma que los impactos no se producen de forma aislada: la alteración de los ecosistemas marinos socava las cadenas alimentarias, afecta el comercio internacional y reduce la capacidad del océano para estabilizar el clima. Por ello, el nexo entre océanos, cambio climático, biodiversidad y seguridad alimentaria se ha convertido en una de las cuestiones más relevantes de la gobernanza contemporánea. Los océanos absorben calor y carbono, pero ese mismo proceso también genera efectos como acidificación y desoxigenación, que afectan ecosistemas y reducen su resiliencia. La degradación marina repercute directamente en la pesca, en la disponibilidad de alimentos, en los ingresos de comunidades costeras y en la estabilidad de cadenas logísticas globales. El cambio climático, por tanto, no solo amenaza ecosistemas oceánicos: también compromete funciones económicas y sociales críticas para el desarrollo sostenible.
De Paris a Belem: estado de avance de la Agenda de Paris contra el cambio climático.
El presente informe aborda el estado de avance entre París y Belém desde una perspectiva birregional, analizando la evolución de las políticas climáticas globales, los retrocesos que explican la permanencia de la brecha de emisiones, los desafíos del financiamiento, las oportunidades del Artículo 6 (Cooperación entre países) y los avances concretos en dos casos específicos: Chile y México, con especial atención al proceso chileno. El documento finaliza con recomendaciones orientadas a fortalecer la cooperación entre Europa y América Latina y el Caribe.
El impacto del calentamiento global: un llamado parlamentario para proteger a los más vulnerables.
El impacto del calentamiento global se manifiesta con especial dureza en los sectores más vulnerables, reproduciendo desigualdades estructurales y abriendo nuevos frentes de inseguridad humana. América Latina y el Caribe, pese a emitir una fracción menor de las emisiones globales, concentran una parte desproporcionada de los daños y pérdidas. Los parlamentos enfrentan el desafío de legislar para que la adaptación y la transición ecológica no profundicen la desigualdad, sino que la reduzcan, integrando la justicia climática en la planificación territorial, presupuestaria y social.
Antecedentes de la transición energética en Latinoamérica.
La transición energética en América Latina se plantea como un imperativo político y estratégico frente a la crisis climática, la volatilidad de los precios internacionales y la presión social por un desarrollo sostenible. En este contexto, la Comisión de Energía y Minas del Parlatino, actualmente presidida por el diputado Andrés Longton, busca articular una agenda regional que garantice seguridad, equidad y oportunidades económicas. Más allá de cumplir metas globales, el proceso se concibe como una vía para dinamizar cadenas de valor, generar empleos verdes y reducir desigualdades territoriales, lo que requiere cooperación interparlamentaria para armonizar marcos normativos y compartir experiencias. El caso de Chile ilustra un modelo pionero en diversificación energética: sin recursos fósiles abundantes, el país apostó por atraer inversión extranjera y desarrollar un marco regulatorio innovador. Esta estrategia ha permitido que más de dos tercios de su capacidad instalada provenga de energías renovables, con un rol destacado de la solar y la eólica, consolidando al país como líder regional en transición energética y referente para otros Estados latinoamericanos.
Reforestación, Conservación y Restauración de la Cobertura Forestal en la Región Andina.
La región andina enfrenta una crisis ambiental marcada por la deforestación, la expansión agrícola y minera, los incendios forestales y el cambio climático, lo que ha provocado una pérdida significativa de cobertura boscosa y la degradación de ecosistemas clave como bosques altoandinos, páramos y selvas de montaña. Estos procesos amenazan la biodiversidad y comprometen funciones vitales de los bosques, como la regulación hídrica, la estabilidad de los suelos y la captura de carbono, con impactos directos en la seguridad alimentaria, energética y en la gobernanza regional. Aunque los países miembros del Parlamento Andino han avanzado en conservación y restauración, persisten problemas de fragmentación normativa, falta de financiamiento sostenido y escasa articulación regional, mientras cada nación enfrenta desafíos particulares que limitan la efectividad de sus políticas.