Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Cámara de Diputados
- Sesión Ordinaria N° 44
- Celebrada el 30 de junio de 2010
- Legislatura Ordinaria número 358
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Homenaje
HOMENAJE A CUERPOS DE BOMBEROS DE CHILE CON MOTIVO DE CELEBRARSE EL DÍA NACIONAL DEL BOMBERO.
Autores
La señora SEPÚLVEDA , doña Alejandra ( Presidenta ).- En el nombre de las bancadas del Partido por la Democracia y del Partido Socialista, rinde homenaje el diputado
El señor FARÍAS (de pie).- Señora Presidenta, saludo a los voluntarios y voluntarias de Bomberos de Chile presentes en las tribunas de honor y a lo largo de Chile.
Así como la colega que me antecedió en el uso de la palabra nombró a varios diputados de la Alianza por Chile, deseo aclarar que la Concertación, o la Oposición, también cuenta con sus representantes bomberos en este hemiciclo, como el diputado Alfonso de Urresti , de la Segunda Compañía de Valdivia; la diputada María Antonieta Saa , que es miembro honoraria de la Séptima Compañía de Conchalí, y quien habla, en la Décima Compañía de San Joaquín.
También queremos rendir homenaje a David Muñoz , voluntario de la Cuarta Compañía de Bomberos de Osorno, quien permanece en riesgo vital debido a que sufrió un accidente vascular el 27 de junio, mientras se encontraba trabajando en un incendio en el sector Pampa Alegre de Francke. Deseamos destacar que los voluntarios y voluntarias cada día arriesgan sus vidas. Seguramente, muchos están, en este mismo momento, en algún procedimiento, poniendo en riesgo sus vidas.
Hoy, 30 de junio, se cumplen exactamente 159 años desde que se fundó el primer Cuerpo de Bomberos en nuestro país. Se da la coincidencia de que nació en la ciudad de Valparaíso, hoy sede del Congreso Nacional.
En aquella época, este puerto era una localidad pujante de actividad mercantil, en constante crecimiento. Uno de los principales problemas que la aquejaban era precisamente la continua ocurrencia de incendios, los cuales, como en el resto del país, eran sofocados de manera desorganizada, sólo con el concurso de buenos vecinos que concurrían a ayudar.
La situación hizo crisis en 1850, cuando un gran incendio destruyó prácticamente toda una manzana de la ciudad. Eso llevó a un grupo de connotados vecinos, en su mayoría comerciantes y empresarios, a formar la primera compañía organizada de un cuerpo de bomberos.
Esa idea fue replicada con posterioridad en la mayoría de las grandes ciudades de chile. De esa manera, se dio origen a una de las principales y más antiguas instituciones de bien público con que cuenta la República.
Las primeras compañías de bomberos tuvieron al menos tres características distintivas que las hacían únicas. La primera, que su organización y gastos eran solventados por los aportes de los ciudadanos que las integraban. La segunda, que los bomberos eran voluntarios. La tercera, que en esa primera época ser bombero implicaba pertenecer a una institución filantrópica, compuesta por hombres de buena posición social, en su mayoría de pensamiento liberal, como lo eran quienes se relacionaban en su actividad cotidiana con el comercio y la minería.
Como es sabido, muchas de estas personas eran de ascendencia extranjera. Con ellas, comenzaron a crearse las primeras bombas asociadas a una determinada colonia extranjera asentada en nuestro país.
Con la llegada del siglo XX, Chile ya no es lo mismo. Comienzan los procesos de industrialización, se desarrolla la llamada cuestión social y grandes masas de trabajadores campesinos inician su traslado desde el campo hacia las ciudades. Esa situación, por supuesto, produce un cambio drástico en las estructuras urbanas existentes.
Con la industria nacen los conventillos, y los campesinos que se trasladan a las ciudades en busca de nuevas oportunidades crean verdaderos cinturones urbanos de pobres con las llamadas poblaciones callampas, todas ellas construidas con materiales precarios y altamente inflamables.
Como se puede concluir, el trabajo de los bomberos se acrecienta y surge la necesidad de tener nuevas compañías. Éstas, al igual que el país, sufren una importante transformación en su composición social, pues a ellas se incorporan personas provenientes de una nueva clase social, de alto componente intelectual y relacionada principalmente con la administración pública. Es decir, las nuevas compañías poseen un alto componente de la naciente clase media de nuestro país.
Por ello, en esta etapa no sólo se produce un cambio en el origen social de los nuevos integrantes de los flamantes cuerpos de bomberos, sino también en el financiamiento de los mismos, que ya no sólo dependen del aporte de sus voluntarios, pues en torno a ellos comienza a desarrollarse una gran actividad solidaria destinada a obtener fondos para la mantención de las compañías y sus equipos de trabajo, actividad que caracteriza a los bomberos hasta el día de hoy.
Es a mediados del siglo XX en que la creciente creación de cuerpos de bomberos voluntarios en prácticamente todos los pueblos y ciudades del país provoca una verdadera explosión de ellos. Con pocos recursos, se produce la necesidad de crear una estructura común que agrupe a todas estas compañías que se extienden en el territorio, a fin de organizarlas y tratar de repartir los recursos de manera eficiente. Así nace la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos, la cual finalmente adopta la denominación institucional única de Bomberos de Chile.
En más de 150 años se han producido transformaciones importantes en la composición territorial, social, económica, cultural y urbana en nuestro país. Obviamente, estos cambios también repercuten, para bien o para mal, en las distintas instituciones que posee la Nación, más aún en el Cuerpo de Bomberos, cuya vida se inicia prácticamente con el nacimiento de la República. Quizá, la principal de ellas sea que, aunque nació como una institución creada para combatir incendios, poco a poco su función se fue transformando hasta ser una institución especialista en todo tipo de emergencias. Hoy el Cuerpo de Bomberos cuenta con especialistas en emergencias químicas, en rescate de accidentes, en evacuaciones, en incendios y, como lo hemos visto tan claramente en la historia reciente, en apoyar las labores de búsqueda y rescate en desastres tan tremendos como los terremotos y maremotos, no sólo en Chile, sino también extendiendo la mano solidaria cuando la tragedia azota a países vecinos y hermanos.
El Cuerpo de Bomberos de Chile tiene bien ganado el reconocimiento ciudadano, porque es parte de lo que se ha denominado al alma de la Nación. Es una institución filantrópica y benéfica guiada por un gran amor a la humanidad, que se refleja en el carácter de voluntario de cada uno de sus integrantes. Pero, por sobre todo, es una institución que mantiene en alto un gran aforo valórico compuesto por principios tan importantes para la vida en sociedad como la solidaridad, el humanismo, la fraternidad y la igualdad.
Voluntarios del Cuerpo de Bomberos de Chile, reciban, en nombre de las bancadas del Partido por la Democracia y del Partido Socialista, nuestro saludo y agradecimiento por el cariño y dedicación que manifiestan por el bien de sus semejantes y del país.
He dicho.
-Aplausos.