Labor Parlamentaria

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Antecedentes
  • Senado
  • Sesión Ordinaria N° 13
  • Celebrada el
  • Legislatura Extraordinaria número 327
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Intervención
RECURSOS PARA DUODÉCIMA REGIÓN

Autores

El señor HORMAZÁBAL.-

Señor Presidente, mi intención era mostrar el desarrollo de este proyecto como un tema interesante para que, ojalá, pueda ser analizado por la opinión pública.

Se supone que actualmente hay un debate en el país respecto de las propuestas presidenciales para el próximo período. Y los chilenos muchas veces son llamados a optar, en este caso, por quienes serán los Parlamentarios que van a cumplir sus funciones en el futuro inmediato. En muchos lugares la pregunta que la gente se hace es: "Bueno, qué han hecho por las zonas, o por el país".

He traído a colación lo anterior a raíz del debate de esta iniciativa, porque, está claro que los Diputados y Senadores no tenemos, como tarea preocuparnos de temas de la comuna, de la provincia o de la Región, en cuanto ámbitos específicos de nuestro quehacer. La labor que se nos ha encomendado es hacer la ley, la cual, por su naturaleza, se define de carácter general, aplicable a personas que se encuentran en una situación determinada. Por ende, no corresponde que el Parlamentario -trátese de un Diputado o de un Senador- sea juzgado respecto de atribuciones de los concejales, alcaldes o intendentes.

¿Por qué hago esta relación? Porque, sin perjuicio de la generalidad de la ley, el Parlamentario encuentra en la comunicación con su Región y con la gente que vive en ella la experiencia y el conocimiento necesarios para abordar estos temas en una perspectiva global. Y el proyecto de ley en debate es un ejemplo de lo que señalo. Algo similar sucedió en su oportunidad con el tema de las patentes mineras -hito que recorre todo el país-, pues el hecho de que éstas se hayan definido no como tributos permitió, precisamente, que se asignaran recursos, como era antes, al desarrollo específico de las zonas. Y ello, con un componente fundamental básico: que se trata de riquezas no renovables. El mineral se extrae y va quedando solamente el vacío, y, con ello, la pobreza o la falta de expectativas para la gente del lugar. De modo que era perfectamente lógico entender que el desarrollo que puede derivar de actividades alternativas de generación de fondos -es el caso de la famosa "reconversión"- es posible mediante el uso de este tipo de recursos disponibles en las respectivas áreas.

Algo análogo ocurre en el caso del petróleo, recurso que, desgraciadamente, en Chile sólo se ha podido encontrar en cantidad conveniente de explotación en la zona de Magallanes, a pesar de los numerosos intentos realizados en otros puntos del país. Y, tal como se ha explicado en múltiples informes, lo que se extrae en la región es cada vez menor en relación a las necesidades del país y a las cotas de producción respectivas, razón por la cual resulta muy importante que se utilicen los excedentes o algunos elementos que se generan allí para contribuir al desarrollo de la misma.

Sin embargo, adicionalmente, deseo destacar que tal circunstancia permite que Senadores de distintos partidos coincidamos en la materia.

Aquí se ha felicitado a los autores de la iniciativa. Quiero señalar que, como Comité Demócrata Cristiano, para mí resulta tremendamente grato constatar que el mensaje del Presidente de la República señala que el proyecto acoge precisamente "los planteamientos en tal sentido formulados por el H. Senador don José Ruiz De Giorgio " -Parlamentario democratacristiano por la Duodécima Región-, y, además, que en el transcurso del debate en la Comisión, Senadores socialistas, PPD, UDI y Renovación Nacional lograron perfeccionar el articulado, según se constata en el informe. Entonces, ya no sólo los representantes de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, los Honorables señores Ruiz De Giorgio y Calderón , son los que han participado activamente en el análisis de la iniciativa, pues se produjo un encuentro entre Senadores que piensan diferente y juntos la mejoraron.

Como se ha expresado, la bancada democratacristiana entiende que las indicaciones del Honorable señor Ríos enriquecen el texto y, por ello, deberían ser aprobadas de inmediato, a fin de que el proyecto siga su tramitación y rinda sus beneficiosos frutos cuanto antes.

Por otra parte, señor Presidente , en relación con el tema de los tributos a que aludió un señor Senador de Renovación Nacional, deseo manifestar que no comparto las expresiones vertidas por él, en el sentido de que los impuestos deben quedar en la zona donde se originan.

Ese juicio genérico implicaría que la recaudación tributaria de las comunas más ricas, dotadas de abundante riqueza natural, tendría que destinarse sólo al fin -lícito- de favorecer a las Regiones en las cuales se encuentran ubicadas, pugnando, de ese modo, con los conceptos de país y de solidaridad.

¿Qué ocurriría con las Regiones, provincias y comunas más pobres de Chile, a las que la naturaleza no proveyó de este tipo de recursos, si la riqueza generada donde sí existen no se repartiese solidariamente al resto del país, y se destinara a favorecer exclusivamente a un sector ciudadano?

El señor ORTIZ.-

¿Me permite una breve interrupción, Honorable colega?

El señor HORMAZÁBAL.-

Señor Presidente , con la venia de la Mesa, concedo una interrupción al Senador señor Ortiz , quien, a lo mejor, tuvo un lapsus linguae en su intervención.

El señor URENDA ( Vicepresidente ).-

Puede usar de la palabra Su Señoría.

El señor ORTIZ.-

Señor Presidente , debo aclarar al Honorable colega y amigo que, al mencionar ese punto, dije que los impuestos debían quedar en proporción importante -señalé 25 por ciento-, en los lugares en que ellos se generen.

El señor HORMAZÁBAL.-

Diría que, por ejemplo, en la Cuarta Región - que represento- no existe Gran Minería del Cobre ,...

El señor ORTIZ.-

¡Me referí a la Undécima Región!

El señor HORMAZÁBAL.-

... la cual genera mil 500 millones de dólares anuales.

El señor ORTIZ.-

¡Hablé de la Región que represento!

El señor URENDA ( Vicepresidente ).-

Ruego a los señores Senadores evitar los diálogos.

El señor HORMAZÁBAL.-

Entiendo el cariño que siente el Honorable colega por la Undécima Región; pero este debate es de otra naturaleza. Y, si bien también aspiro a favorecer al máximo a mi Región, hay algo que es preciso tener presente: la visión de país solidario. Y esa visión significa que los mayores impuestos que se recauden, por diversos conceptos y en distintos ámbitos -por ejemplo, en las comunas de Las Condes, Vitacura, Providencia, con gran número de vehículos y donde se pagan contribuciones más altas por tratarse de bienes de mayor valor- vayan a un fondo común. Si acogiéramos el principio de que los tributos queden donde se genera, no existiría posibilidad de superar los grandes problemas que aún aquejan a nuestro país.

En todo caso, sería interesante discutir el tema en la forma armónica y seria con que los distintos señores Senadores han abordado el debate del proyecto. Porque está pendiente la interrogante de cómo se desarrollan nuestras Regiones. Y, más allá de la contingencia de las candidaturas presidenciales -espero que el Senado seguirá trabajando con el mismo interés y seriedad para establecer lo mejor para Chile-, debemos analizar la necesidad de incentivar la inversión en las zonas más deprimidas; de lo contrario, no tendrán posibilidad alguna de atraer capitales.

Lo recién expuesto no tiene que ver con las zonas extremas, pues en ellas, gracias a la constante preocupación de sus representantes, algo se ha conseguido; pero sí con la Cuarta Región, de Coquimbo, en la cual el 40 por ciento de la gente vive en la pobreza; donde casi no existe actividad industrial, dado que ningún empresario pensaría en instalarse allí si el Estado no fija reglas diferentes para enfrentar problemas como el de la falta de electricidad -que es 40 por ciento más cara que en Santiago (la energía es un componente básico para determinar los rendimientos y expectativas sobre las utilidades que una industria puede obtener)- o el de la carencia de caminos, de infraestructura y de otros elementos. En fin" si no se estimula la inversión, las dificultades para el desenvolvimiento de las Regiones van a ser mucho más candentes.

Sería conveniente examinar esta materia más adelante, teniendo presente que, por la experiencia que hemos recogido, debemos buscar mecanismos vía exenciones tributarias, con el objeto de que el empresariado se interese por invertir en nuestras zonas y cree fuentes de empleo de carácter permanente.

Por ahora, señor Presidente, llamo a la Sala a aprobar en general el proyecto y considerar de inmediato las indicaciones presentadas por el Senador señor Ríos, a fin de despacharlo también en particular ahora.

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