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Antecedentes
  • Cámara de Diputados
  • Sesión Ordinaria N° 46
  • Celebrada el
  • Legislatura Extraordinaria número 323
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Intervención
DEPENDENCIA DE LAS FUERZAS DE ORDEN Y SEGURIDAD PÚBLICA. PRIMER TRÁMITE CONSTITUCIONAL.

Autores

El señor NAVARRETE.-

Señor Presidente, la dependencia de las Fuerzas de Orden es un problema complejo, cuya solución no aparece ni evidente ni fácil. Al respecto, pueden adoptarse varias posiciones para cumplir las tres misiones que le señala el artículo 90 de la Constitución; la de orden y seguridad pública, la seguridad nacional y el orden institucional de la República.

El problema de la dependencia de Carabineros no es asunto de Constitución, Legislación y Justicia, sino una materia netamente técnica, que, a nuestro entender, tiene tres posibilidades para resolverse:

1.- Dependencia del Ministerio del Interior, como lo fue desde su creación hasta el año 1974.

2.- Dependencia del Ministerio de Defensa, como lo ha sido desde 1974 hasta hoy día; y

3.- Dependencia de ambos Ministerios, en lo funcional del Ministerio del Interior, como lo propone el Gobierno en este proyecto de ley.

A mi juicio, esta tercera solución: la dual y no diferenciada como se ha expuesto hoy en un muy buen ejercicio intelectual, es la peor de las tres soluciones, por las razones que señalaré a continuación.

Primero, nunca ha sido, desde el punto de vista orgánico, una buena solución, especialmente para instituciones jerarquizadas, la dependencia dual que sugiere el Gobierno.

Si bien esta dependencia puede funcionar en situaciones normales y tranquilas, las cosas se complican en momentos difíciles o de crisis, o frente a problemas complejos, como son los de orden y seguridad nacional.

Segundo, es muy difícil, casi imposible, separar las funciones como si fueran trozos de una torta. Los problemas siempre son interdependientes.

Tercero, se creará aunque no sea eso lo que se busca una institución de carácter híbrido, como consecuencia de disposiciones constitucionales, legales y reglamentarias, que recaerán sobre ella desde dos Ministerios. Esto llevará, obviamente, a que Carabineros tienda a adaptarse en forma natural a las normas que más le convengan o acomoden.

Cuarto, por la misma razón, se hará más difícil el manejo de los asuntos propios de los dos Ministerios que tienen tuición sobre Carabineros. En situaciones normales y sencillas como ya lo dije parecen fáciles, pero las cosas se complican en el momento en que aparecen problemas complejos y, sobre todo, cuando se asumen las responsabilidades.

Quinto, lo anterior puede agravarse, con desastrosos resultados, ante la existencia de personalidades difíciles, dominantes, absorbentes o hipersensibles, y como nadie puede aseguramos de que autoridades del más alto nivel no tengan estas características, la teoría nos dice que no hay que crear, desde la partida, situaciones que después pueden producir problemas de este tipo, porque las instituciones sufren las consecuencias, de suyo delicadas, y por ende, en este caso, el país completo.

Sexto, el Gobierno será uno de los más perjudicados, puesto que verá restringida su libertad de acción, si pretende, por ejemplo, dar estímulos especiales a Carabineros, como se ha hecho hasta ahora. Será muy difícil que ellos lo puedan hacer sólo en el campo funcional, ya que recaerá necesariamente en el Ministerio de Defensa.

Séptimo, las naturales diferencias entre las Fuerzas Armadas y de Orden, que cuando permanecen en un solo Ministerio se muestran como naturales, desde su gestación hasta su consumación, tenderán a agravarse cuando, de partida, se crean condiciones diversas desde sectores diferentes. En este último caso, hay condiciones para que se magnifiquen y aumenten por depender de autoridades tan diferentes, como son las castrenses y las civiles, tan difíciles de armonizar.

Esto en nada favorecerá repito la armonía y cohesión entre las Fuerzas Armadas y de Orden, lo cual es grave para la estabilidad del país, porque si hay o ha habido algunas rivalidades, ellas se acentuarán.

Cabe preguntarse, entonces, ¿qué pretende el Gobierno con esta situación de doble dependencia?

En primer lugar, quiero precisar que la intención del Gobierno, reiterada y manifestada públicamente, era traspasar Carabineros al gobierno interior, volviendo como también se dice a la tradicional dependencia existente hasta antes del Gobierno militar. También se afirma que ésa es el área lógica, aunque se ha manifestado, y está probado, que Carabineros trabajó en forma normal y eficiente durante el Gobierno militar, cuando dependió del Ministerio de Defensa Nacional.

Además, el Gobierno nos dice en su Mensaje que el mero traslado operacional no soluciona el problema del mejoramiento de la función policial.

Entonces, a nuestro juicio, lo que el Gobierno persigue, sin dudas, es una motivación superior y diferente aunque se me diga que estoy prejuzgando. El motivo no puede ser otro que sacar a Carabineros del área castrense y modelar esta institución según una orientación político partidista para crear una fuerza de contrapeso frente a las otras Fuerzas Armadas, y en especial, frente al Ejército.

Hablan varios señores Diputados a la vez.

El señor NAVARRETE.-

En otro Ministerio pueden otorgárseles los medios necesarios, independiente de las otras instituciones del Ministerio de Defensa Nacional.

Esta solución, por encima de cualquier documento reservado o secreto que se dice se va a mostrar, tengo la absoluta convicción de que no gustó ni gusta a Carabineros, especialmente a la oficialidad joven. Por eso se tuvo que adoptar una situación de compromiso de doble dependencia.

El señor CERDA (Vicepresidente).-

Terminó el tiempo de su primer discurso. Puede continuar en el tiempo de su segundo discurso.

El señor NAVARRETE.-

En todo caso, esta solución de compromiso sólo permite salir del paso; los efectos se presentarán en el tiempo, con graves consecuencias para las instituciones y para el país.

Por otra parte, es conveniente tener presente, como cosa previa, que la seguridad interior no es equivalente al orden público, concepto que, aunque es importante, está incluido como uno de los logros derivados de la seguridad interior.

Por esto, este último concepto más amplio, es parte de la seguridad nacional que representa el conjunto de disposiciones legales, instituciones, actividades, teorías y actitudes que todos los integrantes de la Nación y del Estado deben realizar o tener presente para asegurar la supervivencia nacional.

La seguridad nacional, entonces, no es consecuencia de una doctrina o de una política contingente. Está destinada a asegurar la supervivencia nacional y no a conseguir determinados objetivos políticos inmediatos, como muchos creen.

Hablan varios señores Diputados a la vez.

El señor NAVARRETE.-

La seguridad nacional se ejerce en el campo interno y externo. La inteligencia que precisa se ejerce también en ambos campos, que cada día están más interrelacionados. La seguridad nacional, en suma, es una sola, y se mantiene y existe para dar orden y tranquilidad a la ciudadanía.

En los casos de normalidad, actúan las autoridades administrativas y las instituciones policiales. En un país tranquilo y estable, lo normal es que los problemas de orden público estén dentro de la competencia del Ministerio del Interior.

Sin embargo, cuando se generan problemas más serios y se pasa de la delincuencia al terrorismo, en sus diferentes formas y etapas, y comienza a actuar gradualmente la guerrilla urbana y rural, el Gobierno puede dictar estados de excepción, como los de emergencia, sitio, asamblea y hasta catástrofe. Entonces, pasan a operar las autoridades militares y se ponen en ejecución los planes de seguridad interior. Así, las Fuerzas de Orden pasan a cumplir sus tareas dentro de las exigencias que les impondrán los mencionados planes, junto a las Fuerzas Armadas.

Lo interesante es tener un sistema de seguridad que tenga la flexibilidad para pasar de situaciones normales a otras en que predominen mayores niveles de violencia, sin necesidad de estar improvisando, cambiando dependencia ni creando organismos.

En consecuencia, sólo la dependencia del Ministerio de Defensa garantiza que Carabineros pueda cumplir la importante misión de garantizar la seguridad interna del Estado, sin readecuación alguna y sin necesidad de disposiciones especiales que regulen el traspaso de una función a otra.

De todo esto, podemos concluir que Carabineros, bajo la dependencia del Ministerio de Defensa, es la forma más adecuada y conveniente para el país, aunque la tradición o la costumbre imperante hasta 1974, haya sido que dependa del Ministerio del Interior.

La razón que se tuvo para traspasar la dependencia de Carabineros del Ministerio del Interior al Ministerio de Defensa la conoce perfectamente bien el país. Se debió, fundamentalmente, a la acción de muchos dirigentes políticos que buscaron inhibir, paralizar y maniatar la acción de Carabineros en búsqueda de fines electoralistas del momento.

Por lo tanto, señor Presidente, voy a votar en contra de este proyecto de ley porque, a mi juicio, lo único que busca es repito crear un poder paralelo para meter otra cuña, como se ha pretendido tantas veces, entre Carabineros y las Fuerzas Armadas. Y es un paso más en esta tarea de tan escaso éxito, de demoler toda la institucionalidad forjada durante los años del Gobierno militar, institucionalidad que vamos a defender en todo lo grande y valioso que tiene. No vamos a permitir que, día a día, paso a paso, sea destruida en forma tan insensata.

He dicho.

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