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Homenaje
HOMENAJE EN MEMORIA DEL EX GOBERNADOR DE LINARES, DON MANUEL FRANCISCO MESA SECO.

Autores

El señor VIERA-GALLO (Presidente).-

Corresponde rendir homenaje en memoria del ex Gobernador de Linares, don Manuel Francisco Mesa Seco, trágicamente fallecido, en conformidad a un acuerdo adoptado en la sesión del jueves pasado.

Tiene la palabra, en primer término, el Diputado señor Matta.

El señor MATTA (de pie).-

Señor Presidente, Honorable Cámara:

Al iniciar estas palabras, a manera de preámbulo, quiero señalar que nos acompañan, desde las tribunas de la Corporación, la familia de don Manuel Francisco Mesa Seco, representada por sus hijos Manuel Tomás y María Paz, y una delegación de la mesa provincial del Partido Demócrata Cristiano de Linares y de los consejos comunales del Partido de San Javier, Colbún, Longaví, Linares, Retiro, Parral y Villa Alegre, quienes han llegado para testimoniar, con su presencia, el particular recuerdo del Gobernador fallecido.

Me corresponde el doloroso honor de rendir postrer homenaje al que fuera hasta hace poco Gobernador de la provincia de Linares, Manuel Francisco Mesa Seco.

Conocí a Manuel Francisco en los tiempos del Gobierno del Presidente Frei, siendo ya entonces un fiel servidor de las causas de bien público. Aún recuerdo su rostro de paz, que conservó hasta sus últimos días, su serenidad para enfrentar los avatares de la vida; en fin, su bondad.

Maulino, quiso entrañablemente a su tierra, donde se radicó y formó una hermosa familia. Trabajó en ella y por ella. Se transformó en un embajador literario de la región del Maulé.

Un hombre de gran cultura, pendiente de los problemas de hoy y preocupado de los desafíos del mañana, Manuel Francisco Mesa encarnó la curiosa mezcla del pragmático político y del poeta soñador, de quien quería ver la hermosura de los sueños hecha realidad.

Al igual que sus obras de servicio público, su labor literaria es abundante y contundente, tanto por la calidad de sus escritos, que le hizo merecedor de numerosos premios, como por la producción de ellos.

Desde temprana edad, ya a los 10 años empezó a hacer notar su afición por las letras, y aparecen sus primeras creaciones, obteniendo premios de poesía en Chile y Argentina. Fundó y dirigió el grupo Ancoa, de Linares, el teatro de ensayo de la misma ciudad y llegó a ser miembro de la Academia Chilená de la Lengua y Miembro de Número de la Real Academia Española.

En su obra literaria canta a la naturaleza, al amor, a la vida provinciana, a la prolongación de la vida más allá del tiempo.

A principios de los años 70, aparecen en su obra el contenido social, el amor al prójimo, a la comunidad nacional, fortalecidos con un pensamiento cristiano. "La construcción de una ciudad moral estéticamente ideal, utópica y por lo mismo no imposible. Es el hombre desnudo de odios, envidias y rencores, que en posesión de la ciencia y de la técnica levanta para la humanidad un mundo nuevo y hermoso, bueno y perdurable.", nos decía en su obra.

Su posición frente a la poesía tiene un carácter religioso y metafísico, donde orden es sinónimo de belleza, belleza es igual a justicia y es igual a plenitud.

En su última publicación "Responsos", de julio de 1990, Manuel Francisco le canta a Chile, que es la amada, la mujer fértil; a los dolores de Chile, a la oscura teja o a la fonola, a los cataclismos.

Al igual que su obra literaria, prolífera fue su familia: doce hijos tuvo con su mujer, doña Carmen Latorre, a quienes educaron en el amor a las artes, al derecho y a la justicia y con apego a los valores cristianos, que profesaba y practicaba.

Esos mismos valores lo llevaron a asumir el compromiso social y político. Militó en el Partido Demócrata Cristiano y defendió las mejores causas de su provincia. Se vinculó desde siempre a las labores de servicio público. Se desempeñó por años como secretario abogado de la Intendencia de Linares, en los períodos de los Presidentes Ibáñez, Alessandri y Frei; gerente de Iansa y también regidor por la Ilustre Municipalidad de Linares.

En todos sus cargos demostró un apego irrestricto a la verdad y a la justicia, un compromiso con el desarrollo social y cultural. Durante los años del Gobierno autoritario, Manuel Francisco fue presidente de la Fundación Eduardo Frei de Linares, que se preocupó de mantener vigente el pensamiento del ex Mandatario y dar espacio de libertad de pensamiento a quienes no podían conseguirlo por aquellos días.

Llegó a ser Gobernador de la provincia, y acompañado de su mujer inició las tareas propias que le impuso su cargo. Ahí están sus afanes por los grandes proyectos de Linares: el Nevado de Longaví, la doble vía en la Carretera Panamericana hasta San Javier, el Canal Troncal, los mejoramientos comunitarios que pretendió para su querida población "El Esfuerzo", de Retiro, la preocupación que siempre demostró por el pueblo de temporeros de Copihue, la Escuela Agrícola de Panimávida, y tantas otras inquietudes e iniciativas del Gobernador.

Desde su último cargo público, destacó por su espíritu conciliador, tratando de unir a la familia linarense por sobre antagonismos y diferencias. Fue amigo y fiel colaborador del Presidente Aylwin, a quien lo unía una gran amistad por más de 40 años.

Amó entrañablemente a su tierra. Nos decía en una poesía de su tierra de provincia:

"Vivo en la provincia,

"pero para mí la provincia es

"un territorio limpio, pleno y luminoso,

"donde la vida se extiende como una lluvia benéfica.".

Es cierto que la provincia limita: doble tarea entonces para el escritor, el artista o el político que vive en esos aledaños. Puede achatar; pero, también, la gran ciudad aplasta. Es el desafío que tiene el pensador, el poeta, el artista o el político, en cualquier parte que se encuentra: ser testigo de su mundo y renovarlo.

Manuel Francisco nos deja no sólo su obra literaria, que refleja su pensamiento y sus valores; no sólo su hermosa familia, testigo de una vida dedicada a los suyos. Nos deja el testimonio de un democratacristiano que, desde Linares, luchó por su pueblo, amó a su patria, defendió sus principios y viajó al infinito habiendo contribuido, como dijo el poeta Mesa Seco, "a levantar para la humanidad un mundo nuevo y hermoso, bueno y perdurable.". Nos asiste la plena seguridad que Dios lo tiene entre los suyos.

Señor Presidente, mis palabras recogen el sentimiento de la bancada parlamentaria de la Democracia Cristiana.

He dicho.

Muchas gracias.

- Aplausos en la Sala y en las tribunas.

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