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  • Senado
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Intervención Petición de oficio
PETICIONES DE OFICIOS

Autores
PROBLEMAS DERIVADOS DE APLICACIÓN DE DFL Nº 2, DE CARABINEROS DE CHILE. OFICIOS

El señor CORDERO.-

Señor Presidente , la opinión pública se ha convulsionado con el problema que afecta a Carabineros de Chile, derivado de los actos de protesta surgidos en el seno de las familias de su personal de nombramiento institucional, como consecuencia de las modificaciones del decreto con fuerza de ley Nº 2.

Quiero recordar a los señores Senadores aquella pública oportunidad cuando el señor Ministro de Defensa Nacional dispuso que el entonces General Director de Carabineros, don Rodolfo Stange Oelckers , dedicara su tiempo completo a un proyecto de modernización de la Institución, trabajo que se cumplió. Fue así como el 8 de septiembre de 1995 remitió al Ministerio de Defensa Nacional el proyecto de ley que confiere facultades legislativas delegadas para modificar el Estatuto del Personal de Carabineros de Chile y fijar su texto refundido, coordinado y sistematizado, y el proyecto de decreto con fuerza de ley que modifica dicho Estatuto, acompañando los respectivos informes técnicos y uno económico-financiero, incluyendo el cálculo de horas extraordinarias, lo que hacía un total de aproximadamente 60 mil millones de pesos.

El citado proyecto no tuvo trámite alguno hasta los momentos en que públicamente el señor Ministro de Defensa Nacional comunicó que se efectuaría una modificación al DFL Nº 1 de las Fuerzas Armadas, lo que redundaría en un beneficio económico para las tres ramas.

En atención a ello, y habiéndose ya producido el cambio de mando en Carabineros de Chile, el entonces General Director y actual Senador, Fernando Cordero Rusque, que hace uso de la palabra, citó a una reunión de todo el cuerpo de generales a fin de analizar la situación. Éstos, sin excepción, aprobaron la idea de una entrevista del General Director con el señor Ministro de Defensa Nacional de la época, don Edmundo Pérez Yoma , audiencia que se concretó al día siguiente.

Al expresarle la desigualdad que se iba a producir, el señor Ministro manifestó que las modificaciones al DFL Nº 1 de las Fuerzas Armadas obedecían a un trabajo acucioso, sistemático y profesional que Carabineros no había realizado. Luego de exhibirle fotocopia del oficio Nº 817, de 8 de septiembre de 1995, anteriormente citado, el referido Secretario de Estado determinó que en corto plazo daría una respuesta.

Efectivamente, con fecha 23 de octubre de 1996, el señor Subsecretario de Carabineros don Luciano Fouillioux Fernández comunicó telefónicamente al General Director la resolución del señor Ministro de conformar una Comisión que se abocara inmediata y rápidamente al trabajo remitido por el general señor Stange y que, en resumen, modifica el decreto con fuerza de ley Nº 2, de 1968.

Dos días después Carabineros dio a conocer oficialmente los nombres de los altos oficiales que, bajo la presidencia del señor Subsecretario , se integrarían al trabajo de tan importante materia. De modo que la Comisión quedó integrada de la siguiente forma:

Por el Ministerio de Defensa Nacional: el señor Subsecretario de Carabineros don Luciano Fouillioux Fernández ; el asesor legal del señor Ministro de Defensa Nacional don Bernardo Espinosa Bancalari ; el asesor económico del señor Ministro de Defensa Nacional don Eugenio Cruz Pinochet ; el asesor administrativo de la Subsecretaría de Carabineros don Raúl Pieratini Ramírez, y el jefe administrativo de la Subsecretaría de Carabineros y Secretario de la Comisión teniente coronel don Nelson Corrales Heine .

Por Carabineros de Chile: el señor General Inspector y Director de Personal don Cristián Fuenzalida Tobar, quien el 16 de noviembre de 1996 fue reemplazado, en igual cargo y cometido, por don César Antonio Delgado Estrada ; el coronel señor Orlando Raúl Pavez Ulsen , actual general; el coronel señor Reinaldo Ríos Cataldo , actual general; el coronel señor David Melo Casanova ; la coronel (J) doña Miriam Rojas Marchant ; el coronel (I) señor Tito Navarrete Cid ; el teniente coronel (I) señor Julio Pizarro Conga ; el teniente coronel (I) señor Jorge Steffens Sanhueza ; la teniente coronel (J) doña Lyda Soto Valdés , y el mayor señor Eduardo Vera Altamirano , actual teniente coronel.

A fines de 1996, la Comisión concluyó que el proyecto original no era viable, por su alto costo y por no guardar relación con el desarrollo de una carrera funcionaria.

En tal virtud, durante el primer trimestre de 1997 se elabora un nuevo proyecto, con un costo de 20 mil millones 671 mil pesos, dejando las horas extraordinarias como un "derecho" sujeto a la disponibilidad presupuestaria, sin calcular, mejorando todos los trienios y otorgando un 65 por ciento para todos los oficiales y suboficiales graduados.

Durante el segundo trimestre de 1997, se elabora un tercer proyecto a partir de un marco presupuestario predefinido por los Ministerios de Hacienda y de Defensa Nacional, que ascendía a 14 mil 500 millones de pesos. En éste tampoco se calcula el costo de las horas extraordinarias, se obliga a desestimar la mejora de los trienios y se establece la diferencia entre el 65 y el 53 por ciento del título de oficial y suboficial graduados, todo ello por razones obvias.

Durante el tercer y cuarto trimestre de 1997, la Comisión redacta el texto definitivo de las modificaciones y propone la distribución de esos 14 mil 500 millones de pesos en la forma conocida, lo que contó con la aprobación de los Ministerios de Defensa Nacional y de Hacienda.

En mérito de estos antecedentes, y estimando el Alto Mando en reunión de consultivo que se trataba de una propuesta justa, equitativa y profesional, no obstante haber trabajado con una asignación de recursos inferior a la solicitada, el General Director dispuso que el miembro más antiguo de la Comisión perteneciente a Carabineros de Chile, General Inspector don César Delgado Estrada , Director de Personal , explicara detalladamente las posibilidades de alcance de este proyecto. Ello, con el objeto claro y preciso de que el personal supiera, por sus propios mandos, que existía una preocupación evidente por diseñar una carrera funcionaria para el personal de nombramiento institucional y que, además, en la medida de los recursos asignados, produjera algunos efectos económicos favorables, especialmente para el personal de menores ingresos.

Con dicha finalidad, el señor General Inspector y Director de Personal ya mencionado viajó al norte del país en julio de 1997, y al sur en agosto del mismo año, con la misión precedentemente aludida, reuniéndose con la totalidad del personal, y posteriormente realizó igual cometido en la Guarnición de la Región Metropolitana.

El 16 de octubre de 1997 se produce el cambio de mando en Carabineros de Chile.

El 5 de noviembre de 1997, la Comisión del Ministerio de Defensa y de Carabineros de Chile explica ante la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados el sentido y alcance de las modificaciones introducidas al decreto con fuerza de ley Nº 2, instancia que toma conocimiento detallado de su contenido antes de aprobar la ley delegatoria. El 6 de enero de 1998 se realiza idéntico trámite ante la Comisión de Hacienda de la misma Corporación.

Al momento de cumplir el proyecto su segundo trámite constitucional, con fecha 13 de enero de ese mismo año, el Ejecutivo lo califica con "Suma Urgencia". Posteriormente, el 20 de enero la Comisión de Defensa y de Carabineros de Chile expone las proposiciones ante la Comisión de Defensa del Senado, y, dada su calificación, se cumple igual cometido el día siguiente en la Comisión de Hacienda de la misma Corporación.

Luego de cumplidos los trámites legislativos de rigor, la iniciativa se convierte en ley -la Nº 19.551-, y se publica en el "Diario Oficial" de 31 de enero de 1998.

Como es de público conocimiento, el citado texto legal no tuvo por objeto un mejoramiento en las remuneraciones de la totalidad del personal de Carabineros, sino, más bien, consagrar incentivos por la vía de asignaciones y sobresueldos, alcanzables gradualmente. Dichos beneficios se concibieron asociados al perfeccionamiento, la especialización, la permanencia y el desarrollo de la función operativa por parte del personal de Orden y Seguridad, excepto el 39 por ciento de permanencia, que se hace extensivo al personal de todos los escalafones.

Lo anterior, con el triple propósito de beneficiar a la comunidad con un mejor servicio policial; a la Institución con personal más motivado, mejor preparado, y al funcionario meritorio con más remuneración.

En este predicamento, las referidas modificaciones apuntaron a los siguientes objetivos fundamentales: hacer más atractiva la profesión; evitar retiros prematuros; incentivar el desarrollo personal y profesional; estimular el término normal de la carrera a los 30 años de servicio; mejorar la calidad del servicio policial; recompensar al personal que realiza servicios policiales no especializados; potenciar la función operativa; mejorar económicamente los grados más bajos de subteniente y carabinero, y evitar el pluriempleo en perjuicio del descanso.

De los beneficios económicos así conseguidos, merecen destacarse, por su directa relevancia con la función policial, los siguientes:

Primero, la asignación policial no imponible, consistente en 35 por ciento del sueldo en posesión para todo el personal de fila de orden y seguridad que sea de dotación y cumpla servicios efectivos en destacamentos y unidades operativas, compatible con los títulos de oficial y suboficial graduados.

Su objetivo esencial fue incentivar el desarrollo de la función policial, mejorar la calidad del servicio y potenciar la función operativa diaria. Estas aspiraciones constituyen un clamor permanente de la comunidad en materia de seguridad ciudadana.

Segundo, la asignación de permanencia, equivalente al 39 por ciento del sueldo en posesión, de carácter no imponible, para todo el personal de planta que acredite 20 años o más de servicios efectivos en Carabineros de Chile.

Su finalidad: evitar los retiros prematuros y, al mismo tiempo, aprovechar la experiencia y el conocimiento de dicho personal.

Tercero, el sobresueldo por título de especialidad, equivalente al 35 por ciento del sueldo en posesión, de carácter imponible, y compatible con los títulos de oficial y suboficial graduados otorgados por las respectivas escuelas institucionales.

Con ello se pretende potenciar la calidad del servicio policial y la función operativa, fomentando al mismo tiempo el desarrollo profesional por la vía de las especialidades señaladas en la ley.

Para satisfacer los objetivos reseñados -como se manifestó anteriormente-, el Supremo Gobierno otorgó un presupuesto de 14 mil 500 millones de pesos, pagaderos en dos parcialidades: la primera, de 8 mil millones durante el presente año, y la segunda, de 6 mil 500 millones a contar de 1999.

La suma final a que se arribará representó en la práctica una cantidad inferior al presupuesto global a que aspiraba Carabineros de Chile, la cual primitivamente era del orden de 20 mil 671 millones de pesos.

En este contexto surge el inédito hecho social que hoy nos preocupa, por cuanto afecta a una de las Instituciones fundamentales del Estado, cual es Carabineros de Chile, y muy especialmente por tener su exclusivo origen en el seno de las familias del personal de nombramiento institucional, con una participación pública directa de sus cónyuges en los actos por todos conocidos.

El problema que nos inquieta puede enfocarse en dos formas:

En primer lugar, estimar que las protestas son absolutamente infundadas y que, como tales, no significan fórmula alguna de solución que no sea la ya contenida en la ley modificatoria del Estatuto del Personal, que otorgaría los recursos y beneficios económicos pertinentes para satisfacer las necesidades económicas y sociales que se reclaman.

Este criterio implica pasar por la solución fácil de negar el problema social; por la negativa del Supremo Gobierno a conversarlo y a allanarse a buscar alguna fórmula de solución, y por la vía institucional de Carabineros de Chile, en orden a aplicar drásticas sanciones disciplinarias para el personal directa o indirectamente involucrado.

2.- Un segundo enfoque, que creo que es el válido y el que cuenta, sin lugar a dudas, con el beneplácito de toda la comunidad nacional y de todos los sectores políticos, pasa por el reconocimiento del problema, por asumir la extraordinaria gravedad que reviste no sólo para Carabineros, sino asimismo para toda la ciudadanía, ante las consecuencias que le son inherentes, y por la imperiosa búsqueda de una solución en que participen no sólo los actores involucrados -el Supremo Gobierno y Carabineros de Chile-, sino también los representantes de los diversos sectores políticos.

En este sentido, creo que cualquier fórmula de solución implica necesariamente una actitud prudente y razonable, comprensiva de las insospechadas consecuencias que puedan derivar del eventual mantenimiento del conflicto. Y, en tal condición, las partes involucradas deben hallarse dispuestas a realizar los gestos necesarios, que, junto con disminuir la tensión imperante, signifiquen una luz de esperanza para el logro de los legítimos intereses individuales y colectivos en juego.

Las consideraciones precedentes y, en especial, mi particular condición de ex General Director de Carabineros de Chile, conocedor de los problemas que afectan a la institución y a su personal, me motivan a formular un público llamado en la búsqueda de resolver las dificultades expuestas, solicitando al Supremo Gobierno una mayor predisposición y comprensión respecto de un problema social que existe y exige una real e inmediata solución, única forma de llevar adelante con éxito sus planes de seguridad ciudadana.

Es oportuno y justo reconocer el valioso aporte y esfuerzo del Gobierno en orden a tratar de dotar a la policía uniformada de la infraestructura necesaria para el mejor cumplimiento de sus funciones, reconocimiento que también es válido, por los beneficios otorgados con la reciente modificación legal. Con todo, el problema que nos preocupa es real, grave, y legítimas son las aspiraciones que lo motivan, razón por la cual se justifica un último esfuerzo del Supremo Gobierno para poner término definitivo a la ingrata situación que vive el país en estos momentos.

Es así como, en la búsqueda de una solución, vengo en proponer al señor Presidente del Honorable Senado los siguientes cursos de acción:

1. Reiterar al señor Ministro de Hacienda el oficio Nº 12.171, que juntamente con el Senador señor Rodolfo Stange Oelckers solicitamos en la sesión de 22 de abril pasado, para considerar la posibilidad de que los beneficios económicos derivados de las modificaciones al decreto con fuerza de ley Nº 2 sean cancelados en forma íntegra durante el presente año y no en parcialidades.

2. Propiciar ante Su Excelencia el Presidente de la República la formación de una comisión conjunta, integrada por representantes del Ministerio de Defensa Nacional, Carabineros de Chile y Parlamentarios de ambas ramas del Congreso, con la finalidad de abocarse al inmediato estudio de una solución integral del problema remuneratorio del personal de Carabineros de Chile.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).-

Ha llegado a la Mesa una petición firmada por todos los Comités, en la forma reglamentaria, para que se publique in extenso la exposición del Senador señor Cordero.

El señor LARRAÍN.-

Pido la palabra.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).-

La tiene, Su Señoría.

El señor LARRAÍN .-

Señor Presidente , deseo manifestar nuestra adhesión a los conceptos vertidos por el Honorable señor Cordero y, por esa misma razón, hacernos parte en los oficios que ha solicitado. Lo hago presente en nombre de los Senadores de mi Comité.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).-

Con cargo al tiempo del Comité Unión Demócrata Independiente.

El señor PRAT .-

En mi caso, señor Presidente , con cargo al tiempo del Comité Renovación Nacional, formulo un planteamiento en el mismo sentido del que se acaba de señalar.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés ( Presidente ).-

En el turno del Comité Mixto, no intervendrán los Comités Partido Unión de Centro Centro Progresista y Partido por la Democracia.

En el tiempo del Comité Demócrata Cristiano, tiene la palabra el Senador señor Sabag.

El señor SABAG.-

Por mi parte, señor Presidente , también deseo adherir a las expresiones del Senador señor Cordero, fundamentalmente en cuanto a solicitar al Gobierno el anticipo de los beneficios contemplados para 1999, de modo que sean otorgados durante el año en curso, dado que todos nos hallamos muy sensibilizados ante la situación que afecta a Carabineros de Chile.

--Se anuncia el envío de los oficios en la forma solicitada, conforme al Reglamento, en nombre del Honorable señor Cordero y con la adhesión del Comité Unión Demócrata Independiente y de los Senadores señores Prat y Sabag.

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