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Antecedentes
  • Cámara de Diputados
  • Sesión 15 ordinaria, legislatura 370
  • Celebrada el
  • Legislatura número 370
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Intervención
RÉPLICA A IMPUTACIONES (APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 33 DEL REGLAMENTO)

Autores

El señor KAISER.-

Señor Presidente, lamento la ausencia del diputado causante de esta intervención.

Me he sentido insultado por el honorable diputado René Alinco , quien me ha tildado de fascista por pedir un punto de Reglamento. Me parece importante responder a su mote, en razón de la necesidad imperiosa de mejorar el uso del lenguaje en esta Sala.

Para ello, creo necesario que entremos a aclarar el significado del término “fascista”, de ser esto posible.

Para ello, me he tomado la libertad de citar fragmentos de un artículo aparecido hace muchos años, ya que entra en el meollo del asunto: “De todas las cuestiones pendientes de nuestros tiempos, quizás la más importante es: ¿qué es el fascismo?

Por ejemplo, si miras la prensa encontrarás que no hay quién -y por supuesto ningún partido político u organización no haya sido denunciado por ser fascista durante los últimos diez años. Aquí no hablo del uso verbal del término “fascista”. Hablo de lo que he visto en la prensa. He visto las palabras “simpatizante del fascismo”, “de tendencia fascista”, o simplemente “fascista” aplicadas, de manera seria, a los siguientes grupos:

Conservadores: Se considera que todos los conservadores, contemporizadores o no contemporizadores son subjetivamente pro-fascistas. El dominio británico en la India y en las colonias se considera indistinguible del nazismo. Organizaciones que se pueden llamar patrióticas y de tipo tradicional se llaman criptofascistas. Por ejemplo, los Boy Scouts, la Policía Metropolitana, el MI5, la Legión Británica . Frase clave: “Las escuelas privadas son un caldo de cultivo por el fascismo”.

Socialistas: Los defensores del capitalismo puro (por ejemplo, Sir Ernest Benn ) mantienen que el socialismo y el fascismo son lo mismo. Algunos periodistas católicos mantienen que los socialistas han sido los colaboradores principales en los países ocupados por los nazis. La misma acusación se hace desde un punto de vista diferente por el Partido Comunista durante sus fases de ultraizquierda. En el período de 1930-35 el Daily Worker hizo referencia habitualmente al Partido Laborista como fascistas laboristas. Esto se hace también con otros extremistas de la izquierda, por ejemplo, los anarquistas. Algunos nacionalistas indios consideran que los sindicatos británicos son organizaciones fascistas.

Comunistas: Una corriente de opinión considerable (por ejemplo, Rauschning , Peter Drucker , James Burnham , Frederick Voigt ) se niega a desconocer una diferencia entre el régimen de los nazis y el régimen de la Unión Soviética y mantiene que tanto los fascistas como los comunistas trabajan por el mismo objetivo y hasta cierto punto son la misma gente. Editoriales en The Times hicieron referencia a la URSS como “país fascista”. Los anarquistas y trotskistas también tienen esta opinión, pero desde otro punto de vista.

Trotskistas: Los comunistas acusan a los trotskistas de ser criptofascistas pagados por los nazis. Esto se creía ampliamente en la izquierda durante el período del Frente Popular. Durante sus fases de ultraderecha, los comunistas acusan a todas las facciones a su izquierda, como, por ejemplo: el Common Wealth Party o el Independent Labour Party.

Católicos: Fuera de sus propias filas, la Iglesia católica se considera universalmente como profascista.

Nacionalistas: El nacionalismo se considera universalmente como intrínsecamente fascista, pero esto solo se aplica a los movimientos nacionalistas de los que el hablante está en contra. Nacionalismo arabista, nacionalismo polaco, nacionalismo finés, el Partido del Congreso Indio, la Liga Musulmana, el sionismo y el IRA. Todos han sido descritos como fascistas, pero no por la misma gente.

Se nota que, tal y como se usa, la palabra “fascismo” casi no tiene sentido. En conversación se usa todavía más a lo loco que en la prensa. De lo que he oído, se aplica a agricultores, comerciantes, al crédito social, al castigo corporal, a la caza del zorro, a la tauromaquia, (…) a Kipling, a Gandhi , a Chiang Kai-shek, a la homosexualidad, (…) a los albergues juveniles, a la astrología, a las mujeres, a los perros y a no sé qué más. (…)

Por último, incluso la gente que usa la palabra “fascista” para cualquier persona que no le guste entiende que hay un significado por lo menos emocional en la palabra.

Por “fascismo” quieren decir, aproximadamente, algo cruel, sin escrúpulos, arrogante, oscurantista, antiliberal y antiobrero. Salvo los pocos simpatizantes de los fascistas, casi cualquier inglés aceptaría “matón” como sinónimo de “fascista”. Y eso es todo lo cerca de una definición a lo que se puede llegar para esta abusada palabra.

Pero el fascismo también es un sistema político y económico. Entonces, ¿por qué no podemos sacar una definición clara y aceptada ampliamente? ¡Ay! No lo conseguiremos, aún no por lo menos. Explicar por qué costaría demasiado tiempo, pero en el fondo es porque es imposible definir el fascismo satisfactoriamente sin admitir lo que ni los fascistas, ni los conservadores, ni los socialistas de cualquier color no quieren admitir.

Lo más que podemos hacer por el momento es usar la palabra con circunspección y no como se suele hacer, degradarlo al nivel de una palabrota.”.

Espero, diputado Alinco , haberle entregado con este aporte del gran George Orwell , que también fuera tachado de fascista en su momento por matones fascistas, herramientas que le permitan utilizar mejor el hermoso lenguaje de Cervantes.

Muchas gracias.

Aplausos.

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