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Homenaje
HOMENAJE A LA COMUNA DE VILLA ALEMANA.

Autores

El señor LONGTON (de pie).-

Señor Presidente, Honorable Cámara de Diputados: Hoy, 8 de noviembre, la comuna de Villa Alemana celebra 100 años desde su fundación, por lo que he estimado necesario en este día rendir un homenaje a esta comuna de mi distrito, a su gente y a la ciudad.

Envío un especial saludo a su alcalde, concejales, autoridades, familiares del fundador de Villa Alemana, señor Buenaventura Joglar , y al Senador señor Sergio Romero , que nos acompaña.

En esta especial ocasión, quiero referirme a la historia de la comuna, que se remonta a los primeros parceleros de Villa Alemana, que fueron extranjeros, quienes construyeron viviendas constituidas por quintas con grandes extensiones de terreno, conformando una ambientación propia que se conjugaba en forma perfecta con el paisaje tranquilo y acogedor de la zona.

La edificación de casas quintas se implantó desde la fundación de Villa Alemana, basada en su condición de ciudad plana, que ofrecía una gran cantidad de terrenos disponibles y que, además, permitía el aprovechamiento de las bondades del clima y del contacto con la naturaleza, el esparcimiento al aire libre, el cultivo de la tierra y la salud física.

En sus comienzos, esta llanura era zona de paso de cazadores, arrieros y excursionistas, generalmente extranjeros, atraídos por la naturaleza y la belleza de sus parajes. La vasta planicie que, primitivamente se llamó Miraflores o Villa de las Flores, aludiendo a la profusión de su floresta, permitía la realización de juegos que exigían grandes extensiones, como eran el paperchasse, el cross country y golf. Cultivaban estos deportes en su mayor parte los alemanes e ingleses radicados en Valparaíso, que gustaban de la vida al aire libre y que viajaban regularmente a la zona por las facilidades de esparcimientos que allí se les brindaba.

Originalmente existieron tres hijuelas que pertenecían, por separado, a don Nicanor Lombardi, don Ramón Feliú y doña Juana Escobar , quienes con el paso del tiempo las vendieron a don Buenaventura Joglar , español establecido en Valparaíso.

El nuevo propietario loteó los terrenos y dio así origen a los primeros embriones de población.

La ciudad fue fundada por don Buenaventura Joglar , en 1894. Al ser aprobada su creación por la Intendencia, se acordó otorgarles el nombre de la nacionalidad de los primeros compradores de los loteos, como una manera de incentivar tal iniciativa. Los propietarios fueron alemanes que aprovecharon la oportunidad de poseer terrenos en este lugar que ya conocían y al cual viajaban permanentemente, dando origen así al nombre de Villa Alemana.

De ese modo nació la casa quinta con grandes extensiones de terreno, que les permitían condiciones de recreación al aire libre, mediante la disposición de piscinas, canchas de tenis y hermosos jardines.

Paulatinamente fueron desapareciendo las canchas de golf, cross country y paperchasse, y esos deportes fueron reemplazados por carreras a la chilena.

Se produjo, entonces, la migración de los extranjeros. En Villa Alemana, quedó establecido, hasta hoy, un reducido número de ellos.

Desde antes de la fundación de esta ciudad, el paraje ya tenía un eje longitudinal muy fuerte que lo recorría en sentido oriente a poniente, constituido por la línea férrea que formaba parte del trazado tendido por el ingeniero Enrique Meiggs , desde Valparaíso a Santiago. La construcción de este recorrido fue iniciada en 1852 y concluyó en 1863; se había realizado por etapas, quedando en funciones el tramo desde el Salto a Limache en 1856, y concluidos los trabajos de Valparaíso a Santiago en 1863.

La estación más cercana era Peñablanca, lugar próximo a Villa Alemana, en el que se emplazaba una pequeña población y la localización de importantes industrias, entre las que cabe mencionar la maestranza y fundición Tarapacá . Los talleres de este establecimiento fueron construidos aquí a principios de siglo, pero sus oficinas funcionaban en Valparaíso. En ella se reparaban locomotoras y carros de ferrocarriles de todo el país. También existía la fábrica de pernos Morrison , una industria de fideos, hornos de ladrillos, curtiembre y la maestranza y fundición de don Pedro Ibarra .

Con esfuerzo y tenacidad, los primeros habitantes levantaron las primeras viviendas. Junto a ellas, nacieron los molinos de viento que les permitían extraer el agua potable. Los molinos le otorgaron una ambientación característica al poblado y llegaron a convertirse en un símbolo de esta ciudad, el que hoy día está en su escudo.

La primera calle que se formó fue la actual avenida Valparaíso , que en sus comienzos no era sino una polvareda en verano y un lodazal en invierno, pero que, aun así, vino a reforzar la estructura de la ciudad, ya insinuada por la vía férrea, desarrollándose ambas en forma paralela.

En esos tiempos, la ciudad estaba alumbrada por faroles a parafina. El traslado de los viajeros desde la estación de Peñablanca a Villa Alemana se efectuaba a lomo de cabalgaduras o en carretas. Poco después se instaló un servicio de carritos tirados por caballos, que se desplazaban a través de rieles, iniciativa que correspondió al vecino Valentín Bermúdez .

Por ese entonces, el tren adquirió el nombre de “Arratia”, por ser el apellido de don Basilio , que era su conductor. Fue también en ese tiempo que don Bunaventura Joglar cedió parte de sus terrenos para la construcción de la estación de ferrocarriles de Villa Alemana, consiguiendo que el tren local se detuviera en la aldea, para lo cual dispuso un paradero móvil, que se trasladaba según donde se detuviera la máquina. Finalmente, su gestión dio resultado, construyéndose la estación a un costado del paseo Los Aromos , hoy plaza Arturo Prat . La obra fue ejecutada en 1902, por don Pedro Dupré y don José Agustín Silva Cisternas.

En nacimiento de la estación de ferrocarriles vino a constituir otro punto clave en la conformación urbana de Villa Alemana. La comuna fue creada el 5 de enero de 1918; diez años después era anexada a Quilpué, situación administrativa que subsistió hasta 1933. Con fecha 21 de julio y bajo el Gobierno de don Arturo Alessandri, se recuperó su autonomía.

Villa Alemana cuenta hoy con un territorio expandido en 10.500 hectáreas, una población cercana a los 80 mil habitantes, con una densidad poblacional de 344, 1 habitantes por kilómetro cuadrado, una de las más altas en el territorio nacional. Con un 40 por ciento destinado a poblamiento, definido por su límite urbano, de toda el área falta por ocupar otro 40 por ciento.

Dentro del sistema intercomunal, Villa Alemana se ha situado como un área de expansión urbana de carácter residencial, lo que la ha definido como una comuna rebalse del crecimiento poblacional de Valparaíso y Viña del Mar.

La imagen de dos ciudades que se tocan, Villa Alemana y Quilpué, en una con ubicación implícita y próxima, demuestra la identidad de cada una, sin olvidar que forman parte de una ciudad, en este caso, el plan intercomunal del llamado Gran Valparaíso.

En 1993, con fecha 26 de abril, se declara lugar de turismo a la comuna de Villa Alemana, por decreto supremos N° 601.

Señor Presidente, la Cámara se adhiere a la celebración del centenario de esta populosa, grande y pujante comuna y envía un saludo a su alcalde, a sus concejales, a sus autoridades, a sus mujeres, a sus hombres, a su juventud; en fin, a todos los que habitan y confían en Villa Alemana. Para ellos, nuestro saludo, nuestra gratitud y que celebren estos cien años como corresponde.

He dicho.

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