Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Cámara de Diputados
- Sesión 1 ordinaria, legislatura 373
- Celebrada el 11 de marzo de 2025
- Legislatura 373
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Intervención
PRONUNCIAMIENTO DE LA SALA SOBRE RECLAMACIÓN DE LA CONDUCTA DE LA MESA (APLICACIÓN DEL ARTÍCULO 27 DEL REGLAMENTO)
Autores
La señorita CARIOLA , doña Karol (Presidenta).-
Para apoyar la conducta de la Mesa, tiene la palabra, hasta por diez minutos, la diputada Daniella Cicardini . Tiene la palabra, diputada.
La señorita CICARDINI (doña Daniella) .-
Señorita Presidenta, hay imágenes que duelen y avergüenzan. Imaginen por un segundo a una mujer dando a luz, vulnerable, agotada, abrazando el instante más sagrado y frágil de la vida, como es traer un hijo al mundo, y al otro lado de la puerta policías esperando y exigiendo su celular no para protegerla, no para brindarle seguridad, sino para requisarlo.
No bastando con eso, una niña de tres años de edad -escucharon bien: una niña de tres años de edad-, una niña inocente, sin entender lo que ocurre, también es despojada de su teléfono. ¿Saben qué es lo más indignante? Que todo esto se hizo sobre la base de antecedentes que la Fiscalía tenía desde hace un año. Tuvieron doce meses para actuar, tuvieron doce meses para elegir otra fecha, pero no lo hicieron así, puesto que eligieron el día del parto, el día en que cualquier mujer merece respeto, dignidad y tranquilidad.
Hoy, ¿cuál es la respuesta de las diputadas socialcristianas? ¿Cuál es su defensa frente a este atropello? Censurar a la Mesa, censurar a una madre que aún debería estar en su casa con sus hijos en brazos, y no en esta Sala defendiéndose de ataques injustos. Es aquí donde queda en evidencia la hipocresía, porque a las mismas que se llenan la boca defendiendo la vida del que está por nacer, cuando esa vida nace, cuando esa madre necesita protección, les da lo mismo, porque se lavan las manos. No las mueve el amor, sino que las mueve la maldad. No las mueve la justicia, sino que las mueve la venganza.
No me cabe duda de que si Cristo viniera a este Parlamento, así como lo hizo con los mercaderes del templo, ¡echaría de aquí a muchos de los que se dicen cristianos y que deshonran su nombre!
¿Para qué censuran? Para sacar a una Mesa a la que le queda menos de un mes de mandato, para sacar a una Presidenta que va a entregar su cargo, el cual, por lo demás, ha desempeñado con prudencia, ecuanimidad, institucionalidad y estricto apego a nuestro Reglamento. Esto no lo digo yo, sino que lo dicen parlamentarios de derecha que incluso han reconocido que su conducción ha sido seria y responsable.
Esto no es justicia. Esto no es defensa de la vida. Esto es un ataque artero, cruel y sin sentido. Mientras algunos intentan destruir, otros seguimos trabajando por construir un país mejor. Aquí hay parlamentarios que en tres años no han hecho otra cosa que sembrar odio, que no han propuesto nada, que no han aportado nada, que solo buscan la caída del otro, aunque para eso deban pasar por encima de una madre y de su hijo recién nacido.
Hoy lo digo con fuerza: con esto no gana nadie. Pierde la política, pierde el Congreso Nacional y pierde Chile, porque, cuando normalizamos la maldad disfrazada de justicia, cuando permitimos que el odio se imponga sobre la humanidad, lo perdemos todo.
Esta censura no es contra una persona, es contra la decencia, contra la empatía, contra lo más sagrado que nos define como sociedad. Hoy, más allá de cómo termine esta votación, cada uno de nosotros quedará definido por algo más profundo: por el lado de la humanidad o por el lado del abuso, porque los votos van y vienen, pero lo que nunca se borra es la dignidad con la que uno defiende lo correcto, y la vergüenza al guardar silencio cuando más se necesita hablar.
Que cada uno decida de qué lado de la historia quiere quedar.
He dicho.