Labor Parlamentaria
Participaciones
Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha
Antecedentes
- Cámara de Diputados
- Sesión Especial N° 16
- Celebrada el 06 de julio de 1966
- Legislatura Ordinaria año 1966
Índice
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El señor
Decía denantes, que en 1945, y siendo Diputado, se aprobó en esta Honorable Cámara, y con efecto retroactivo, la ley que limita y restringe la capacidad indígena, que tanto ha servido para defender parte siquiera de sus tierras.
Como Ministro de Tierras logré crear, en la Comisión Mixta del Presupuesto de 1953, un fondo de $ 30.000.000 para concesión de créditos a los indígenas a través de la Caja de Crédito Agrario, y en la misma Comisión obtuve $ 10.000.000 para construcción de viviendas indígenas y se dictó la ley que exime de contribuciones a los indios, además de la ley que creó la Dirección de Asuntos Indígenas. O sea, algunas medidas que benefician a los indios y que se han aplicado por otros Gobiernos han sido de nuestra propia iniciativa.
Para el que habla es triste comprobar y observar que las autoridades en general, en todas las instituciones, desde sus jefes hasta el portero, siguen menospreciando al indio. No se les atiende; viajan y viajan, pero no logran obtener atención y mucho menos la justicia que buscan.
No conozco al señor Miguel Saidel, del diario "Ultima Hora", pero leeré parte de uno de sus artículos de "Descubriendo América" titulado "El hermetismo del indio". Expresa: "Porque podría decirse que América, aun cuando haya sido varias veces conquistada, no ha sido todavía descubierta". Y termina: "La tarea que se plantea ante tal cuestión es recia y a la vez sorprendente: de nuevo hay que conquistar al indio. Una reconquista sin coacción ni sangre, sin explotación ni abuso."
"Pero antes es necesario descubrirlo." Eso es cierto, señor Presidente. Estas son las razones que nos asisten para pedir leyes especiales, exclusivamente para indios y con la intervención decidida de ellos; instituciones de créditos, educacionales y hospitalarias especiales, con modalidades amoldadas a sus usos y costumbres, de las cuales se sientan dueños y piensen que algo se les repara en medio de tantos despojos, engaños y mentiras.
Al hablar en esta Honorable Cámara, quiero permitirme hacer un llamado a los treinta millones de indios que pueblan América para que en alguna forma y en alguna parte, conversemos y busquemos nuestros mejores destinos, pero es preciso que en esa reunión estén los auténticos y de pura sangre indígena.
A la Honorable Cámara, a la opinión pública de Chile y a los indios de América, un indio de aquí recuerda lo dicho por un noble español; el poeta Alonso de Ercilla y Zúñiga:
"Chile, fértil provincia señalada "en la región Antartica famosa "de remotas naciones respetada "por fuerte, principal y poderosa: "la gente que produce es tan granada, "tan soberbia, gallarda y belicosa "que no ha sido por Rey jamás regida "ni a extranjero dominio sometida." He dicho, señor Presidente. -