Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Senado
- Sesión Ordinaria N° 32
- Celebrada el 24 de noviembre de 1971
- Legislatura Extraordinaria periodo 1971-1972
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Intervención Petición de oficio
CONSTRUCCION DE LA PLANTA DE "CELULOSA CONSTITUCION" EN LA PROVINCIA DE MAULE.- OFICIO.
Autores
Señor
El Honorable Senado sabe que esa provincia es una de las más pobres y postergadas de Chile y que sus posibilidades de desarrollo se centran en muy pocos rubros, el principal de los cuales es la forestación y la fabricación de la celulosa. Desde hace más de diez años, y como consecuencia de las plantaciones de pinos hechas en la zona, especialmente en Constitución, que cubrían cerca de 70 mil hectáreas, algunas personas alentaron la idea de construir una planta de celulosa, buscaron financiamiento y trataron de concretar un proyecto. Esa idea chocó con el desinterés de muchos; algunos, porque no les convenía que hubiera otra planta de celulosa en el país, y otros, porque, por motivos de política partidista, preferían encogerse de hombros con irónico escepticismo.
A pesar de lo anterior, en el curso de la Administración pasada, tan pronto asumió el Gobierno el Presidente Frei, los parlamentarios de la Democracia Cristiana, los equipos técnicos de Gobierno y especialmente de la CORFO, emprendieron con especial afán la tarea de concretar dicho proyecto. Se encargaron estudios de factibilidad a las firmas más capaces del mundo sobre la materia; se vencieron las resistencias de quienes decían que ésta era una quimera o una idea antieconómica, y mediante el estudio correspondiente se concretó el proyecto de construcción de un puerto en Maguillín, indispensable para exportar la celulosa que se produjera en Constitución. Se obtuvieron los créditos necesarios para la pavimentación del camino San Javier-Constitución, otro elemento de infraestructura también indispensable para la marcha del proyecto, y se buscó el financiamiento y la asistencia técnica en las empresas más eficientes en la materia en el mundo, a fin de poner en marcha el proyecto. Fracasada una proyectada sociedad con la firma norteamericana Parson and Whilmore, con la cual se contrató la construcción de "Celulosa Arauco", en definitiva se logró formar una sociedad con dos firmas francesas: ENSA y SETILEX. La Corporación de Fomento aportó 82% del capital, y las dos firmas francesas 18%. El capital es de 15 millones de dólares, pero la inversión para construir la planta es superior a 50 millones de dólares. La diferencia entre el capital y el monto total de la inversión se financia con créditos obtenidos fundamentalmente en Francia, pero también en Inglaterra, Holanda y Alemania. Además de su cuota de capital, esas firmas aportan la asesoría para el manejo de la planta, la ingeniería del proyecto y su gestión directa, previa aprobación por CELCO, "Celulosa Constitución", de la colocación de las órdenes de compra del equipo de maquinarias.
En la primavera de 1969 se logró formar la empresa y ponerla en marcha. Tanta importancia le atribuyó el Gobierno de la época, que se designó presidente de la empresa "Celulosa Constitución" nada menos que al propio Vicepresidente Ejecutivo de la CORFO, el ex Ministro de Hacienda señor Sergio Molina, hombre de capacidad indiscutida que puso especial dedicación en la tarea y en este proyecto predilecto para él; se nombró gerente a un ingeniero comercial de vasta experiencia, profesor universitario, hombre apolítico seleccionado exclusivamente por sus méritos: don Abraham Toledo, y se formó un equipo reducido, ágil y eficiente de personas seleccionadas en atención a su capacidad para llevar adelante la empresa.
En estas condiciones, se iniciaron los trabajos de preparación del terreno removiéndose más de un millón de metros cúbicos de tierra en los lugares donde se construiría la planta, y se contrató la fabricación de la maquinaria correspondiente por más de 20 millones de dólares, colocándose órdenes en Francia, Inglaterra, Suecia y Estados Unidos. Parte de dicha maquinaria ya fue construida y está llegando al país. Se inició, también, un intenso programa de forestación destinado a asegurar, mediante la plantación anual de por lo menos cinco mil hectáreas de pino en la zona, el abastecimiento de la planta en los años futuros.
En esa forma se llegó, en plena faena de construcción de la planta y de constitución jurídica de la sociedad anónima, a la ascensión del nuevo Gobierno. En esa época estaba en tramitación en la Contraloría el decreto que autorizaba la inversión de capitales franceses. Lo primero que hizo la nueva Administración fue retirar dicho decreto de la Contraloría para reestudiarlo. Al cabo de tres meses, se dio curso a la inversión proyectada, pero ya se había perdido ese tiempo.
Del mismo modo, se atrasó la constitución de la sociedad anónima, y el nuevo directorio sólo vino a ser designado a fines de enero del presente año. En reemplazo de don Sergio Molina, fue nombrado presidente un conocido vecino de Constitución, don José Campos Díaz, antiguo funcionario de la municipalidad de esa comuna y ex candidato a Diputado del Partido Radical. Este caballero llegó lleno de buenas intenciones a colaborar para que el proyecto de la planta de celulosa, ya en marcha, pudiera seguir avanzando. Confirmó a los equipos técnicos y expresó todo su respaldo, en ese momento, al gerente técnico, don Abraham Toledo.
Sin embargo, ¿qué pasó al poco tiempo? Completado el directorio con nombramientos hechos mediante cuoteo partidista, en abril del presente año fue designado gerente administrativo un señor sin título profesional y sin ninguna experiencia de especialización en la materia, que responde al nombre de Edmundo Osorio Díaz y cuya principal credencial es la que él mismo señaló en circular que el 22 de abril dirigió a funcionarios de CELCO militantes de la Unidad Popular, que dice precisamente lo que sigue: "Considero necesario y oportuno entregarles copia de mi credencial como "Negociador Oficial del Partido Socialista" para todos los efectos de futuros nombramientos administrativos en "CELCO"."
Más adelante, el señor Osorio agrega que el propósito es adoptar las medidas necesarias "que permitan tomar a la U. P. el control definitivo de ella", es decir, de la empresa.
Como es natural, este caballero, que fue designado con la más alta remuneración de la sociedad, superior a la del gerente general, tomó muy en serio su cometido y empezó de inmediato a tomar las medidas para llegar al control socialista de la empresa. Dificultades laborales entre los trabajadores y los ejecutivos surgieron como consecuencia de su acción. Luego, él fue el autor de una denuncia en contra de toda la planta de ejecutivos y profesionales, que optaron por renunciar. En esos momentos el Gobierno designó, por medio de la CORFO, al Secretario de la Comisión Forestal, señor Jaime Tohá, para intervenir y buscar una solución al problema creado en la empresa. El señor Tohá, a su vez, nombró a un joven profesional, don Antonio González Barragán, para que actuara en el asunto, ya que él tenía en sus manos múltiples tareas, entre otras el intento de estatificar la Papelera, que le impedían ocuparse directamente en el problema. El señor González ratificó al gerente general y a los profesionales, porque eran necesarios, por su eficiencia y capacidad, para la construcción de la planta, pero agregó que la solución debía adoptarse en términos políticos.
Entre otras cosas, el señor Osorio obtuvo del directorio que, con motivo de Fiestas Patrias, se pagara un aguinaldo para todo el personal ascendente a cuatro mil quinientos escudos, más cuatrocientos cincuenta escudos por carga familiar, sin distinguir si el beneficiado tenía un año y medio o una semana de antigüedad en la planta. Es así como todos, empezando por él, naturalmente, recibieron el aguinaldo. Eso dio motivo para que el propio
Transcurrieron cinco meses en esa situación de incertidumbre. En estos días se designó un nuevo gerente, pero todavía no se nombra en propiedad el nuevo directorio. El anterior no funciona porque está renunciado e intervenido por la COR-FO. El nuevo no se constituye, y la empresa marcha a merced del criterio del señor Osorio, todo lo cual ha producido nefastas consecuencias.
¿Cuáles son ellas?
En primer lugar, se considera que el trabajo, a estas alturas, se ha atrasado por lo menos en un año, lo que provocará varios problemas graves. Para el país, lo anterior significa perder 30 millones de dólares, ingreso anual que se calcula producirá la planta cuando empiece a funcionar. Para la empresa," implica el inconveniente de tener que empezar a servir los créditos para la adquisición de maquinarias en el segundo semestre de 1972 y en el primero de 1973. sin contar con los recursos necesarios, ya que se ha atrasado la construcción de la planta. Además, se incurrirá en mayores gastos, por concepto de ingeniería, intereses, capitales ociosos y otros rubros, por un monto superior a siete millones de dólares.
Como es natural, surgirán problemas, por lo menos de prestigio en cuanto a la forma en que se tratan estos negocios en Chile, con los inversionistas franceses, que tienen justificadas prevenciones sobre lo que ocurrirá.
Es un hecho que las obras correspondientes a las fundaciones de concreto, que debieron iniciarse en abril de 1971, sólo se comenzaron en septiembre, y que el avance mensual es muy reducido. Por otra parte, las plantaciones de pinos hechas el año pasado se han descuidado totalmente, y en gran parte se han perdido. Además, durante este año no se ha cumplido ni con la mitad de las plantaciones programadas.
Para quienes pensamos que esta industria debe dar trabajo en forma directa o indirecta a por lo menos tres mil o cuatro mil personas en Constitución, y que está destinada a cambiar la estructura económica de la provincia, es motivo de Honda preocupación el hecho de que, por causa de la politiquería, sufra los atrasos que he señalado, y de que esté expuesta a un fracaso que puede tener fatales consecuencias.
He querido formular estas observaciones con el objeto de que se comuniquen a Su Excelencia el Presidente de la República, para que él, que ha expresado en reiteradas oportunidades su anhelo de que Chile aumente su producción y emprenda un camino de desarrollo industrial, adopte las medidas necesarias a fin de detener el sectarismo y la ineficacia que aquí, como en tantas otras partes, está poniendo de manifiesto la combinación de Gobierno o algunos sectores de ella, y regularice la marcha de esa empresa con criterio nacional, de eficiencia y de seriedad.
En consecuencia, ruego al señor
Se enviará el oficio en nombre de Su Señoría.
¿De cuántos minutos dispongo aún, señor
De diez minutos, señor Senador.