Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Cámara de Diputados
- Sesión Ordinaria N° 35
- Celebrada el 17 de agosto de 1966
- Legislatura Ordinaria año 1966
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Homenaje
HOMENAJE A LA COMUNA DE SAN MIGUEL, DE LA PROVINCIA DE SANTIAGO, EN EL 70° ANIVERSARIO DE SU CREACION. NOTA DE CONGRATULACION.
Autores
El señor
En estos 70 años de existencia legal, esta comuna, pasando por sucesivas etapas, ha ido avanzando sin descanso en el largo y fatigoso camino del progreso. Sus vecinos nunca han cesado la lucha para conseguir más comodidades y el progreso urbanístico de su tierra.
Al cabo de 70 años, nuestra comuna figura, sin exageración, entre las de mayor progreso urbanístico. Todos los sanmiguelinos están decididos a continuar bregando en las barricadas y trincheras de vanguardia, para que los Poderes Públicos recuerden que también al sur del sector urbano de la capital, existe un conglomerado humano, una colmena humana que se llama San Miguel y que merece el respeto y la preocupación de las autoridades centrales.
Los que somos hijos de esta comuna, los que nacimos y hemos crecido en ella, los que le debemos todo lo que somos, podemos distinguir dos períodos perfectamente definidos en la historia y en la vida de esta comuna: el primero, que se inicia con la fundación de la comuna; y el segundo, que comienza en la memorable fecha histórica para el pueblo de Chile, que es el año 1938. Es decir, se trata de dos etapas muy precisas. En la primera, imperaba, ese espíritu tradicional de las autoridades que dirigieron la comuna de San Miguel. En la segunda, brota la insurgencia de dos sectores populares, con ideas nuevas, con sangre y savia nueva, para aportarlas al progreso de la comuna de San Miguel.
Creo que tengo alguna autoridad para hablar sobre lo que ha significado la administración de la comuna de San Miguel por los sectores populares.
Los que hemos compartido diariamente, minuto a minuto, las inquietudes y las esperanzas de los vecinos y de todos los sectores de la comuna podemos decir cuan receptivo ha sido ese Municipio popular para entender y comprender y, más que eso, para acaudillar y encabezar las aspiraciones y el deseo de luchar, de conquistar, combatiendo, las cosas por las que luchaba el pueblo de San Miguel.
Y esto lo digo con satisfacción, porque algo hicimos también personalmente y como partido; y me refiero también a los partidos integrantes del FRAP. Prácticamente, la mayoría de los problemas que tienen relación con el Municipio, propiamente tal, está en gran parte resuelta, y no desde ayer, sino que desde hace muchos años.
San Miguel es una de las primeras comunas de Santiago -creo que también de Chile- que, por ejemplo, tuvo una red completa de alcantarillado. Fue San Miguel una de las primeras comunas que entregó, prácticamente, hace muchos años, alumbrado público a todos los sectores y barriadas, a los sectores residenciales y a los populares. Incluso entiendo que esa comuna tiene dineros depositados en la Compañía Chilena de Electricidad para ir modificando y cambiando las actuales ampolletas de su alumbrado público, ya antiguo, casi colonial, por uno más moderno y elegante, el de gas de mercurio, para hacer de la comuna, repito, una ciudad moderna, como debe ser ese gran conglomerado que es San Miguel.
Puedo decir con absoluta satisfacción que, por ejemplo, cerca del 80 ó 90% de la comuna de San Miguel está totalmente pavimentado. Si no hubiera sido por una "distracción" de fondos que ha hecho el Ministerio de Obras Públicas, a través de la Dirección de Pavimentación Urbana, en las propuestas de pavimentación, San Miguel prácticamente tendría terminado totalmente ese rubro y tendría en un ciento por ciento sus calles pavimentadas. Yo no sé qué comuna puede exhibir estas realizaciones que estoy relatando respecto de San Miguel.
Tal vez la denominación que se ha dado a ese sector -el de "Comuna Roja" "Comuna Brava"- tenga cierta razón. Efectivamente, allí siempre ha habido mancomunidad de ideas, de intereses, de ideales, entre la actuación de los integrantes del Municipio popular y la unión que les ha asistido a los miembros de las Juntas de Vecinos, de los sindicatos, de los centros de madres, de los clubes deportivos, etcétera. Cuando alguien nos viene a decir que ha descubierto una organización llamada Junta de Vecinos, yo puedo replicarle que en San Miguel existe fundada en 1914: la variante San Diego, Colón, América. Y tenemos poblaciones tan antiguas como la Carmelo Mirador, como la Población Recreo, como la Carmen-San Miguel, como La Legua misma, antiguas y combativas poblaciones que, junto a su Municipio, han marchado por la senda del progreso, logrando que esos sectores se fueran colocando a la par de otros más progresistas, para hacer de San Miguel también un todo progresista, urbanísticamente hablando.
No es, por lo tanto, una ocurrencia de ahora el aparecimiento o constitución de las Juntas de Vecinos ni tampoco que este Gobierno las haya descubierto. No, señor. De ahí, seguramente, que la característica, la fisonomía, el perfil propio de San Miguel, provenga justamente de eso: de haber tenido, durante muchos años, no una, sino decenas y casi centenares de Juntas de Vecinos, centros de madres, clubes deportivos y sindicatos que han venido luchando, codo a codo, con su Municipio.
San Miguel, como digo, acentúa esa característica propia por ser una comuna eminentemente industrial. Allí están instadas setecientas industrias, más o menos, muchas de ellas de importancia, que gravitan en la producción nacional, como Mademsa, Madeco, Plansa, Sumar, Comandari, Standard Electric, RCA Víctor y otras tantas fábricas e industrias que duplican la importancia de una comuna, como es San Miguel.
Podemos decir, como ejemplo, que San Miguel es una de las comunas que aporta mayor dinero al Presupuesto Nacional; sin embargo, muchas veces o, mejor dicho, permanentemente, los gobiernos han ignorado a este sector que, en cierta manera, es uno de los principales soportes contributivos y al cual no se le devuelve ni se le compensa absolutamente nada.
San Miguel contribuye al Presupuesto Nacional con sumas considerablemente superiores a las de muchas provincias, de Chile, en conjunto. No obstante, la mayor parte del progreso que allí se observa ha sido obra exclusiva de sus propios habitantes y de sus autoridades comunales.
Nosotros siempre hemos dicho que San Miguel, por esa característica propia, es una especie de gran familia. Así es como hace pocos días se celebró una gran ceremonia cívica, organizada por el Municipio, en la que participaron todas las actividades de la comuna: los liceos, las escuelas, el Cuerpo de Bomberos, Carabineros de Chile, clubes deportivos, centros de madres, juntas de vecinos, en fin, todo lo que representa la inquietud ciudadana. Y en esa oportunidad, dejamos de lado todo tipo de diferencias que pudieran separarnos, para celebrar dignamente, como sanmiguelinos, los 70 años de vida de esa comuna que algunos llaman -y no dejan de tener razón- "República Independiente de San Miguel". No son pocos los habitantes de esa comuna que, antes de chilenos, dicen ser sanmiguelinos. Ese es el espíritu que ha impulsado a esa comuna y que la ha hecho marchar por los caminos del progreso.
Pero la mejor manera de rendir un homenaje a los 70 años de existencia legal de la comuna de San Miguel, que tanto aporta al Presupuesto de la Nación para el progreso de Chile, es pedirle al Gobierno, ya que la solución de todos los problemas que quedan pendientes son de iniciativa fiscal, que en conjunto con todos nosotros -con la Municipalidad, los vecinos, la representación parlamentaria del distrito- y con el buen deseo, interés y colaboración de las autoridades, aborde la solución de todos los problemas que gravitan sobre el progreso de la comuna. Así tenemos el problema de la erradicación inmediata de los pobladores del Zanjón de la Aguada. A esas modestas familias, que estaban ubicadas en el Parque Subercaseaux, frente a la Municipalidad de San Miguel, donde soportaron los peores temporales de la historia de Chile, se les prometió el año pasado, con motivo de la visita del Presidente de Italia, señor Saragat, que en el plazo de dos meses serían instalados en terrenos o en casas definitivas si abandonaban-ese lugar. Se les ofreció esto y lo otro, el oro y el moro para que dejaran esos terrenos.
Cuando las autoridades gubernamentales pidieron a la representación parlamentaria del tercer distrito que actuara como aval para garantizar el retiro de estos vecinos a los terrenos que actualmente ocupan, en el Zanjón de la Aguada, yo me negué rotundamente; en primer lugar, porque no creía ni creo en este Gobierno y, en segundo término, porque tenía la plena convicción -desgraciadamente el tiempo me ha dado la razón- de que esa promesa no sería cumplida.
¿Qué ha significado trasladar nuevamente a esos terrenos a esos modestos pobladores, aparte de lo que representa el hecho de tener amontonadas a cerca de 600 ó 700 familias frente a "FAMAE" y a otras tantas en Sierra Bella sur, al lado del Zanjón de la Aguada, que en ese sector corre a tajo abierto?
Ha significado que la comuna de San Miguel ha perdido o postergado la oportunidad de continuar la construcción del Parque "Isabel Riquelme", que proyectara visionariamente don Carlos Valdovinos, ese gran Alcalde ya fallecido. La terminación de ese parque permitirá incorporar un nuevo pulmón verde para Santiago y para San Miguel; al mismo tiempo, servirá para "cambiarle la cara" al acceso sur de la capital.
En consecuencia, el mejor homenaje que se podría rendir a la Municipalidad de San Miguel con motivo del 70º aniversario de la creación de la comuna y a ese grupo de chilenos que en ella habita sería entregarles terrenos decentes o semiurbanizados a los pobladores del Zanjón de la Aguada, o bien, ubicarlos en casas que, aunque modestas, en todo caso serán mejores que las que actualmente ocupan.
También es necesario levantar la línea férrea de circunvalación, construida cuando Santiago llegaba justamente hasta donde hoy se encuentra dicha línea. Posteriormente, como bien se ha dicho, la ciudad empezó a extenderse hacia el sur, alcanzando hasta lo que hoy día constituye la comuna de Miguel, que prácticamente se une con las de La Cisterna y San Bernardo; o sea, ha quedado medio a medio del Gran Santiago, cortándolo en dos partes y sin que preste ninguna utilidad. En la actualidad sólo sirve a unos cuantos industriales de barracas madereras y a otros tantos del Matadero; pero quedará más fuera de foco cuando a fin de año empiece a funcionar el Matadero Lo Valledor. Es decir, la utilidad no compensa los sacrificios e incomodidades que esta línea de circunvalación representa para el progreso de Santiago.
El propio Ministro señor Pérez Zujovic, en una entrevista que sostuvimos con él, hace algún tiempo, manifestó que era una vergüenza que los cuatro o cinco accesos del sur a Santiago estén justamente franqueados por esta línea férrea, en las peores condiciones de higiene y de estética, como sucede en las entradas por Rascuñan, Club Hípico, Gran Avenida, San Ignacio, Santa Rosa y Vicuña Mackenna.
De ahí que es urgente la necesidad de que el propio Gobierno se aboque, si desea dar un paso formal al progreso y hermoseamiento de la capital, sin otra alternativa, a levantar esta línea férrea.
Otro problema que gravita fuertemente sobre la higiene y el progreso de San Miguel es, evidentemente, el abovedamiento del Zanjón de la Aguada.
Hace tiempo, era posible realizar esta obra; pero, ahora hacer este abovedamiento significaría contar con un presupuesto por lo menos hasta el año pasado, cercano a los veinte millones de escudos, es decir, veinte mil millones de pesos. Esa suma, como nos decía el señor Ministro de Obras Públicas, no está al alcance del Municipio, del Ministerio a su cargo ni del Gobierno,
Pero yo creo que no es posible que se siga estancando el progreso del sector poniente y nororiente de esa comuna, manteniendo la inmundicia de permitir que el Zanjón de la Aguada corra a tajo abierto por San Miguel, quitando toda posibilidad de dar mayor valor a hermosas poblaciones residenciales de empleados particulares y obreros calificados, como la población Villa Las Flores, la población de obreros de la Papelera y otras hermosas poblaciones residenciales que, desgraciadamente, desmerecen por la presencia cercana, a unos cuantos metros, del Zanjón de la Aguada.'
También un buen aporte del Gobierno sería el rápido abovedamiento del canal San Joaquín que corre, a tajo abierto, por la calle Santa Rosa. Este canal se encuentra ubicado en el sector más denso de la comuna, justamente, en el sector oriente, donde existe la población más "abigarrada", donde hay más movimiento de carretelas y de toda clase de vehículos; donde los niños están expuestos a atropellos y a accidentes que ocurren a diario. Esto permitiría ensanchar un tramo que no alcanza a un kilómetro y que se extiende entre las calles Salesianos y Departamental, y podría ser una segunda Gran Avenida en la comuna de San Miguel, como ha sido nuestro gran anhelo.
En el período parlamentario anterior, tuve la satisfacción, junto con el recordado Jefe de Obras Sanitarias señor Horacio Lira, de realizar el primer tramo de esta obra tan importante, comprendido entre las calles San Joaquín y Salesianos. Ahora falta que el actual Gobierno construya el resto y termine esta obra, para permitir el ensanche de la calle Santa Rosa y, como se ha convenido, el paso, la desviación, de un recorrido periférico de troley buses, que pasaría por dicha calle.
Otro aspecto de urbanización, de vialidad, de la comuna que parece estar detenido, es el Callejón Lo Ovalle, en el tramo comprendido entre la Gran Avenida y Santa Rosa. Tiene una extensión de más o menos seis o siete kilómetros y pertenece a las comunas de San Miguel, La Granja y La Cisterna. Sin embargo, pese a los reclamos de los vecinos y de las autoridades, hasta ahora la Dirección de Vialidad no ha puesto el hombro a esta obra tan importante que, como digo, permitiría abrir una ruta más entre las calles Ochagavia y Santa Rosa. Una ancha avenida, aparte de ser un motivo de ornato, permitiría también que se valorizara aún más ese gran plantel educacional de la comuna, ubicado en el límite de Lo Ovalle: la Ciudad del Niño "PresidenteJuan Antonio Ríos".
El Hospital Barros Luco, del área sur, atiende, justamente, al sector más poblado de Santiago y de Chile; sin embargo, y pese al trabajo abnegado, que todo el mundo reconoce, de los servidores, personal médico y personal auxiliar, la verdad es que no está en condiciones de cubrir la tremenda demanda de atención diaria. Por lo tanto, es indispensable ampliarlo a su máxima capacidad, con el objeto de que se pueda cubrir el servicio de este sector de la provincia de Santiago.
También se está construyendo en estos instantes el local del Liceo de Niñas, obra por la que hemos venido luchando por más de quince años. En este lapso se han colocado tres "primeras piedras". Ahora se ha abierto un concurso para ver quién encuentra las tres primeras piedras o una, por lo menos.
Esta obra permitirá cubrir una parte de la matrícula del actual liceo comunal. Actualmente, el Liceo de Niñas funciona en galpones que iban a ser habilitados, para la Fábrica e Hilandería Nacional. En verdad, las condiciones en que funciona ese plantel educacional no pueden ser más deplorables. Y yo quiero destacar que en estos quince años -desde 1949-1950 a la fecha- siendo Alcalde don Carlos Valdo-vinos y modesto Regidor el que habla, hicimos entrega de estos terrenos, en el sector más valioso de la comuna de San Miguel, ubicados en San Ignacio con Salesianos ; después de tantos años de bregar, se está construyendo el local para ese liceo.
Sobre esta última materia, tengo una nota, fechada en el año 1962, del actual Presidente de la República, en la que me da excusas por no poder asistir a una entrevista con un Ministro de la época, junto con otros Senadores, para buscar una solución definitiva a este problema. Me alegra profundamente de que, en el período actual de don Eduardo Frei, se haya iniciado la construcción de un edificio para este liceo. Se trata de un problema que interesa por igual a cualquier Gobierno, de cualquiera tendencia o matiz político, ya que es fundamental la realización de una obra que preocupa a todos los sanmiguelinos, a todos los padres y apoderados que tienen a sus hijos educando en ese plantel educacional, cuyo local actual constituye una verdadera pocilga. Pero la dotación de un nuevo local para este liceo no significa resolver definitivamente el problema de matrículas para el alumnado de la comuna. El propio Subsecretario de Educación Pública ha manifestado que con el funcionamiento de la nueva obra, una vez terminada, no se absorberá toda la población escolar. Por lo tanto, sería de interés que todos los vecinos, el Gobierno y el Municipio luchen por buscar los fondos necesarios para la construcción de un local destinado a otro liceo en San Miguel, que estaría ubicado en el sector sur de la comuna.
Señor Presidente, la ley Nº 16.510, publicad en el "Diario Oficial" el 21 de julio del presente año, de iniciativa del Diputado que habla, entregó fondos a la Municipalidad de San Miguel para la realización de obras extraordinarias, con recursos de igual naturaleza. En su financiamiento no se grava con un solo centavo a los vecinos de San Miguel, sino que se dispone de ese uno por mil, con que se financió la ley para empréstitos municipales. Y en esa ley se destinan fondos para la construcción del edificio consistorial, cuyo pésimo estado constituye una vergüenza para la comuna. Por otra parte, debo hacer presente que no existe ninguna posibilidad de hacer mejoras ni ampliaciones en él, que permitan atender como corresponde a esa enorme legión de contribuyentes de la comuna de San Miguel. En la ley antes mencionada se destina una importante suma de dinero para construir, de una vez por todas, el edificio consistorial, cuyos planos y especificaciones están totalmente terminados.
Asimismo, se destinan fondos para la construcción de un mercado periférico en la comuna de San Miguel y de una piscina municipal, cuyos terrenos fueron totalmente pagados en la época en que fuera Alcalde el Diputado que habla.
Ellos se encuentran ubicados en calle Salesianos con Amalia Errázuriz, que es el sector central de la comuna, por lo cual tienen gran valor. Para iniciar la construcción de la piscina municipal se está esperando, justamente, que se entreguen los fondos correspondientes.
Además, se contemplan recursos para la adquisición de una gran flota de camiones destinados al servicio de aseo, que es uno de los problemas más difíciles que se tiene que afrontar, y cuya solución, desgraciadamente, no está al alcance del Municipio. Lamentablemente, en estos casos el Gobierno regatea en demasía las divisas para importar esos útiles y materiales de aseo. Ahora bien, si el Gobierno no proporciona las divisas necesarias, no hay posibilidad de comprar los camiones o de importar chasis. Esto lo sabe toda la ciudadanía. Sin embargo, en la últmia campaña presidencial y en la parlamentaria se usó esta situación como arma política, a sabiendas, justamente, de que no estaba en manos del gobierno municipal solucionar el problema y de que hay poco dinero para comprar al contado las unidades mecanizadas para el aseo. Se impidió, por todos los medios, al Municipio de aquel tiempo la importación de esos camiones, que iban a solucionar un problema tan importante de la comuna, como es el del aseo. Reconozco que no es problema del Municipio de San Miguel ni de nadie, sino que es cuestión de dólares, del Banco Central de Chile o, en última instancia, del Gobierno, que es el que debe proporcionar las divisas para efectuar la importación correspondiente.
Asimismo, se destinan gruesas sumas de dinero para terminar los actuales estadios municipales, dejándolos en buenas condiciones a fin de que la juventud pueda practicar en las condiciones que corresponde, para la construcción de otros campos deportivos en la comuna.
Además, se destina la suma de 1.900.000 escudos para la realización de trabajos destinados al mejoramiento urbano de las poblaciones de la comuna, ya sea mediante te la pavimentación de calzadas, aceras, instalaciones de alcantarillado, agua potable, alumbrado público y otras obras de urbanización de carácter general.
También quiero agradecer al Presidente de la Comisión de Hacienda, el Honorable colega señor Jorge Lavandero, quien en días pasados y demostrando un interés que yo, como vecino de San Miguel, como hijo de la comuna, como ex Regidor y Alcalde de ella le agradezco, hizo posible que se despachara el proyecto que autoriza a las Municipalidades de San Miguel, La Cisterna, La Granja, San Bernardo y Puente Alto para contratar, en conjunto, uno o más empréstitos, con el objeto de financiar la construcción de una planta industrializadora de basuras. Esta iniciativa legal vendrá a solucionar en gran parte este problema, que sufre no sólo San Miguel, sino todas las comunas del Gran Santiago. Por eso, como digo, deseo agradecer al Honorable colega señor Lavandero este aporte que ha hecho, en cierto modo, a los 70 años de vida de la comuna, cuyo aniversario estamos celebrando.
Por último, quiero adherir también a la indicación del Honorable colega señor Fernández en el sentido de que se envíe, en nombre de la Honorable Cámara, una nota de saludo y felicitación al Municipio popular de San Miguel, con motivo de estar celebrando estos 70 años de vida.
Ojalá que los Poderes Públicos entiendan que, aun teniendo la fisonomía y características que he señalado, la comuna de San Miguel tiene una composición eminentemente obrera, de clase media. Todas sus cosas, todas las conquistas que ha logrado, las ha conseguido luchando, combatiendo en sus organizaciones de Juntas de Vecinos, en sus organizaciones sindicales, Centros de Madres e instituciones deportivas, cuyos integrantes se han dado cuenta, desde hace veinte, treinta o cuarenta años de que la unidad, a través de sus organizaciones, es la que hace la fuerza y obliga a los Poderes Públicos a realizar obras que permitan y han permitido a esa comuna ganar un nombre de combate.
Aunque la comuna de San Miguel haya sido ofendida, ignorada o, muchas veces, acorralada, y sus dirigentes hayan sido también ofendidos y atacados por la prensa amarilla, por la prensa reaccionaria, por la prensa del gobierno de turno, esos hombres, esos vecinos y autoridades siempre tuvimos como mira el progreso de esa comuna, que nos vio nacer y crecer y a la cual le hemos entregado lo mejor de nuestros esfuerzos, lo mejor de nuestra vida, nuestra propia juventud, para tener la satisfacción de ver, al cumplir ella los 70 años de vida, que marcha sin detenerse, paladinamente, por los caminos del progreso.
Yo también puedo contarme entre esos pioneros de que hablaba el Honorable señor Fernández, y lo digo con satisfacción, porque nuestra familia, justamente, llegó el año 1918 a la comuna de San Miguel y i caramba que era duro vivir, en aquel tiempo, en ese sector! En 1918, en la comuna de San Miguel, según algunos, vivían los indios. Pero ahí estábamos nosotros junto al pueblo.
Los primeros que llegaron a la comuna y comenzaron a poblarla, estuvieron al margen de toda condición urbanística. Por eso, nos correspondió luchar, junto al pueblo de San Miguel, por el progreso de la comuna. En especial, a mi Partido que mucho ha hecho y ha aportado en favor de su progreso.
Yo, tal vez, con mucha emoción, pero con profunda satisfacción, estoy adhiriendo, personalmente, como socialista y como hijo de esta Comuna, al 70º aniversario de su creación, y formulo votos porque esta lucha permanente no se detenga, para que la comuna de San Miguel siga siendo cada día más grande y progresista y pueda entregar más al país y a sus esforzados y aguerridos habitantes.
Nada más.