Ciudades estratégicas ante el cambio climático

Las instancias públicas, académicas, privadas y financieras de cada país o gobierno local, deben tener presente la inminencia del cambio climático. No podría ser de otra forma porque sus efectos traspasan todos los ámbitos. El desarrollo de las ciudades altamente industrializadas de Asia Pacífico no puede sino orientarse a la aplicación de prácticas de vida sustentable.

El documento “Resiliencia de las ciudades al clima: Manual sobre la reducción de vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático y fortalecimiento de la gestión ante el riesgo de desastres en las ciudades de Asia oriental” es un instrumento práctico para empezar a analizar las posibles acciones ante estos efectos. Se debió a una asistencia dirigida por Banco Mundial de Asia oriental y el Departamento de Desarrollo Sostenible de Asia Pacífico (EASSD).

El cambio climático es un fenómeno que ha dejado de ser una lejana posibilidad. Es la realidad de este momento. Las temperaturas globales han registrado aumentos sin precedente, las temporadas están corriéndose y cambiando, son cada vez más frecuentes y graves los ciclones e inundaciones acompañados por el aumento del nivel del mar.

Por ende el cambio climático ha traído nuevos desafíos en cuanto a definición de políticas, nuevas formas de industria y de sociedad civil. Es un tema de desarrollo e inversión tanto económica como social que afecta a varios sectores.

En Asia oriental, un ejemplo que sirve para vislumbrar los futuros efectos del cambio climático, fue el ciclón que dejó cerca de 80 mil muertos en Myanmar en mayo de 2008; desaparecidos e irrecuperables pérdidas de producción alimenticia.

Esto se suma a los huracanes e inundaciones que frecuentemente afectan a la región, especialmente en ciudades en donde la población y los activos están juntos.

Los centros urbanos deben estar preparados con herramientas especializadas para hacer frente a los impactos del cambio climático y los sistemas de alerta temprana. La forma de construir y gestionar nuestras ciudades es vital, éstas representan el 80% de las emisiones de gases efecto invernadero hoy.

La 13 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático, celebrada en Bali en diciembre de 2007, afirmó la voluntad de los gobiernos municipales a adoptar medidas para hacer frente a los impactos del cambio climático. Así mismo, el grupo de liderazgo climático C40, que reúne a grandes ciudades de Asia como Bangkok, Hanoi, Hong Kong, Yakarta, Seúl, Shanghai, Tokio y del Este de Asia, está cooperando para reducir la emisión de gases GEI.

Estas ciudades del oriente de Asia tienen otros desafíos que asumir además de los directamente inducidos por el cambio climático. Está el anillo de fuego, compuesto por 75% de los volcanes activos e inactivos del mundo, y se sitúa en las fronteras de las grandes placas tectónicas (propensos a la actividad sísmica) que sigue a lo largo de la zona oriental y del sudeste asiático. El terremoto de Sichuan, China, en mayo de 2008, el tsunami que afectó Tailandia en 2004 y la erupción volcánica del Monte Pinatubo en Filipinas en 1991 han dado lugar a pérdida de vidas y daños económicos devastadores.

Ahora es el momento para los responsables políticos de adoptar un planteamiento integrado en función de reducir las vulnerabilidades del cambio climático y otros desastres naturales en un sistema de gestión de desastres.

Todo esto viene a justificar el manual “Resiliencia de las ciudades al clima”, que pretende ser una herramienta para los gobiernos locales en la elaboración de estrategias para direccionar los impactos del cambio climático y los riesgos de desastre en sus ciudades. Ofrece principios y ejemplos sobre algunas prácticas que las ciudades pueden adoptar en sus contextos particulares.

El manual refuerza la idea de que el desarrollo sustentable en áreas urbanas debe incluir acciones para reducir la vulnerabilidad y los riesgos a desastres del cambio climático. La agenda, en esta materia, debiera ser vista desde el prisma del desarrollo, haciéndose cargo de las externalidades negativas y también positivas.

Es decir que la capacidad de sobrellevar los efectos del cambio climático en las ciudades, debe dirigirse desde las políticas públicas. Éstas tendrán la finalidad del propender al desarrollo sustentable a la vez que resistir los embates eminentes que el calentamiento global del planeta evidencia a través del cambio climático.

El texto toma la conclusión fundamental del último informe del Panel Intergubernamental para Cambio Climático: es innegable que el clima mundial está cambiando y que es por razones antropogénicas.
Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) como el monóxido de carbono y el nitrógeno, han provocado el daño.

Y Asia oriental se está convirtiendo rápidamente en uno de los principales contribuyentes a las emisiones de GEI, colaborando con un 18,7% de las emisiones mundiales de combustibles fósiles el año 2000.

Para el 2025, se prevé que sólo en China habrá un aumento de 118% en las emisiones. Aunque este fenómeno, justo contrario al objetivo del Protocolo de Kioto y otros acuerdos internacionales, no es propio de India, China y otras regiones de Asia, es también una constante en otros países del mundo, como Estados Unidos, que se mantiene en el tiempo en un cuarto de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las ciudades se encuentran en un momento único en el tiempo, especialmente en la región del Asia oriental. Los cambios sociales, políticos, y los movimientos financieros –urbanidad, descentralización y mercado financiero de capitales domésticos- se unen de manera que definirán el futuro las ciudades.

¿Cómo hacer para gestionar el crecimiento de una ciudad estructurada cuando su vulnerabilidad es crítica? El manual que se adjunta muestra algunos ejercicios para trabajar en labores prácticas de resistencia a los efectos del cambio climático; entre otras, se enseña cómo detectar las zonas de riesgo o hot spots y crear bases de dato estratégicas sobre las ciudades.


Responsabilidad ética en la pesca y acuicultura: un paso hacia la sostenibilidad de los recursos oceánicos

Especial de OCEANOS

Responsabilidad ética en la pesca y acuicultura: un paso hacia la sostenibilidad de los recursos oceánicos

Según la Organización de Naciones Unidas la pesca resulta fundamental en el sustento y seguridad alimentaria de 200 millones de personas a lo largo del mundo; a su vez, una de cada cinco personas en el planeta depende de los recursos marinos como principal fuente de proteínas en su alimentación. Ante ello, la regulación tanto de la pesca como de la acuicultura por parte de los países y organismos internacionales resulta primordial para alcanzar la sostenibilidad que busca la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Ver más

II Reunión Ministerial del Foro Celac-China abrió nuevos caminos para el desarrollo regional

26 Enero 2018

II Reunión Ministerial del Foro Celac-China abrió nuevos caminos para el desarrollo regional

El evento llevado a cabo entre el 22 y 23 de enero de 2018 en Santiago, contó con la participación de 24 cancilleres y nueve viceministros de países latinoamericanos y del Caribe. Para conocer más detalles de este encuentro, los principales temas abordados y sus consecuencias a futuro, conversamos con el embajador Fernando Reyes Matta, quien además de estar presente fue uno de sus principales organizadores.