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Asia Pacífico | Observatorio Parlamentario

Medidas adoptadas en Corea del Sur para reducir colillas en las calles

24 Septiembre 2019

Aunque las infracciones que se aplican desde la década del ochenta han tenido efectos menores en el consumo y en los niveles de contaminación, la posibilidad de desarrollar negocios de reciclaje podría disminuir la cantidad de residuos.

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Seúl podría conseguir importantes logros en la reducción de basura en sus calles, específicamente cigarrillos y sus residuos. Esto gracias, a que además de las medidas que ha implementado, como multar con grandes sumas a quienes arrojen colillas, o entregar ceniceros portátiles, se incentivaría económicamente la posibilidad de reciclaje. Más de esta experiencia, en la siguiente nota.

País de fumadores

El sistema de recolección y reciclaje de basura en Corea del Sur es uno de los casos más exitosos en el Asia. La amplia distribución de puntos de reciclaje a lo largo de las ciudades, sumado a un sofisticado procesamiento de residuos, hacen que los hogares sean más responsables a la hora de desprenderse de su basura. Esto se explica también porque tal sistema conocido como “Pay as you trash” cobra a los contribuyentes en función de cuanto botan

Sin embargo, el efectivo reciclaje de los desperdicios generados en los hogares no se ha reflejado en la limpieza de las calles, donde las colillas de cigarros se hacen presentes en abundancia a lo largo de caminos, avenidas, plazas y áreas verdes. Esto se explica porque Corea del Sur es uno de los países con mayor cantidad de fumadores en la región asiática.

Según cifras del Banco Mundial sobre adicción al tabaco en Asia -y que son recogidas en una nota del Daily Star de India- el país con más fumadores es Indonesia, pues el 76 por ciento de los hombres es fumador. En este ranking, Corea del Sur ocupa el tercer lugar, con un 50 por ciento, seguido de China con 48 por ciento. Al final de la tabla se ubica India, con un 20 por ciento de fumadores.

Esta tendencia no ha sido pasada por alto por parte de las autoridades, pues los costos que esto significa para la salud pública es alto. El Atlas Mundial del Tabaco en su perfil sobre Corea del Sur muestra que cada año más de 46 mil personas mueren por alguna enfermedad asociada al tabaco, sin embargo más de nueve millones de adultos, incluyendo a menores de 15 años continúan consumiendo tabaco a diario. Esto genera un costo al Estado que supera los 14 mil millones de dólares al año.

Medidas para enfrentar la huella de los fumadores

Una de las principales medidas adoptadas por las autoridades surcoreanas para reducir el consumo de cigarrillos ha sido la aplicación de impuestos. Un informe publicado en 2018 por el Banco Mundial, muestra la forma como el aumento en la carga impositiva ha contribuido a reducir levemente el consumo, pero también ha tenido efectos en la industria tabacalera del país, ya que desde 1985 que se aplican impuestos especiales. En aquel año la carga comenzó con un 27 por ciento, hasta llegar a un 77 por ciento en 1987.

Para el 2008, solo la ciudad de Seúl recaudó más de seis millones de dólares gracias a una de las medidas más radicales adoptadas en Corea, se trata de multas a aquellos fumadores que sean sorprendidos arrojando cenizas y colillas en las calles. Una nota del Korean Times señala que durante dicho año, se multó a más de 142 mil fumadores, solo durante los dos primeros meses del año. Grupos de inspectores provenientes de 25 oficinas municipales salieron a las calles a controlar el comportamiento de los fumadores e impartir infracciones a quienes contaminaran.

Mas aún, la publicación afirma que solo el distrito capitalino de Gangnam-gu cursó 2.500 multas, cuya recaudación representó el 39 por ciento del total de los fondos. El programa especial llamado “Pay as you throw” o Paga como arrojas ha sido implementado también en otros distritos de Seúl, donde también se ha puesto en marcha otra iniciativa igualmente efectiva a la hora de crear hábitos y educar sobre la importancia de no arrojar cigarros en la vía pública.

Multas pero también incentivos

A las multas cursadas a fumadores infractores, se suman otras medidas como la entrega de 25 mil ceniceros portátiles, o llamados también ceniceros de bolsillo, por parte del gobierno de Seúl en sus distintos distritos. Esta medida apuntó a sensibilizar a los fumadores respecto de la cantidad de basura que generan durante el día y a la forma como responsabilizarse de sus propios desperdicios.

Sumado a lo anterior, el 2008 se concretó la instalación cuatro mil nuevos recipientes de basura en toda la capital. Si bien estos basureros han desaparecido por diversas razones, entre ellas por seguridad frente a atentados terroristas durante eventos internacionales, la cantidad de fumadores infractores ha disminuido levemente. De hecho, la publicación del Korean Times comenta que un año después de que comenzara a aplicarse la ley, las infracciones disminuyeron en un 20 por ciento respecto del año anterior.

No obstante, la costumbre de tirar colillas al suelo por parte de los fumadores está lejos de erradicarse, es por ello que las autoridades además de mantener las sanciones, han elaborado un sistema de incentivos para darle un mejor uso a las colillas, ya que luego pueden ser recicladas con diversos propósitos. Según una publicación del Korea Bizwire, existe la posibilidad de convertir estos residuos en compost.

Esto se puede comprobar en el desarrollo de una máquina que desde 2018 se encuentra en la ciudad de Guri y que se podría ubicar en distintas localidades en la medida que se hagan las pruebas adecuadas para medir la calidad del compost. Como si esto fuera poco, un estudio publicado en 2014 por la Universidad Nacional de Seúl determinó que a través de un proceso de descomposición llamado pirólisis, las colillas de cigarros se pueden convertir en material para el almacenamiento de energía.

Aunque aún no hay cifras concluyentes respecto de los efectos inmediatos de tales medidas, tanto en el consumo como en la disminución de colillas en las vías públicas, se espera que en los próximos años se comiencen a ver resultados concretos en la limpieza en las calles.

Dos iniciativas frente a las colillas en calles y parques en la realidad chilena

En un sentido de coincidencia con el caso coreano, la diputada Carolina Marzán presentó un proyecto para modificar la ley 19.419 con el fin de regular las actividades relacionadas con el tabaco en cuanto a la fabricación, uso y disposición de los filtros, a modo que sirvan para su reciclaje. Sobre este proyecto, la parlamentaria planteó que este proyecto nace de una práctica muy arraigada en los chilenos de arrojar las colillas al suelo sin medir consecuencias. Por tal motivo, comenta que el motivo del proyecto es llamar la atención sobre el hecho que “el planeta no es un cenicero”.

A tal efecto, la representante del distrito 6 de la región de Valparaíso, comentó sus motivaciones para presentar la moción. “Tiene que ver con una preocupación medioambiental que tiene que ver como las personas hoy, de distintas ideas, tienen normalizado fumar y luego tirar las colillas al suelo, en cualquier espacio público sin importar que haya niños, y sin conciencia del daño que una colilla de cigarro después de consumida produce al medioambiente, incluso la posibilidad que un niño pueda ingerir una colilla en las plazas o en la playa, se podría envenenar incluso morir. Entonces este proyecto nació de una observación personal y permanente”, comentó.

En relación a los objetivos que persigue el proyecto, señaló que apunta a tres áreas principales. En primer lugar que se instalen dispensadores en todos los espacios públicos, no solo en las playas sino también en las calles y plazas para que las colillas se depositen ahí y luego puedan ser reutilizadas en compostaje. El segundo es que las colillas sean hechas de un material amable para el medioambiente. Hoy es plástico, que además cuando está en el suelo después de consumido, por efectos ambientales, se rompe y libera partículas tóxicas, algunas muy cancerígenas. El tercer objetivo es que se apliquen multas, que es cuando la gente reacciona. Son multas bastante altas, pero regidas dentro de los marcos que a nosotros nos faculta, es decir de dos UTM, a quienes sean sorprendidos tirando una colilla al suelo”, agregó.

Por otra parte, un proyecto de ley que va en la línea de educar a la ciudadanía respecto de los efectos nocivos de arrojar colillas, principalmente en áreas verdes, fue presentado por el diputado Sebastián Torrealba. En su opinión, esta iniciativa más que multar, busca que los fumadores tomen conciencia de que viven en comunidad. “Esto no tiene que ver con cárcel ni nada por el estilo, sino que esperamos que esas faltas se puedan traducir luego en trabajo comunitario, y sirvan para entender de que todos vivimos en un mismo planeta, todos vivimos en una misma ciudad y que nadie tiene derecho de contaminarle el espacio a nadie. Por eso lo estamos impulsando”, señaló.

En relación a la forma como nació la idea de este proyecto, el parlamentario que forma parte de la Comisión de Medioambiente comentó que de una preocupación por parte de la ciudadanía. “Este proyecto nace de muchas conversaciones ciudadanas con distintas organizaciones de mi distrito. Personalmente me importan estos temas y la idea es que todos tomemos conciencia que mantener las ciudades limpias es tarea de todos, no solamente de los municipios. Por lo tanto, lo que tenemos que hacer es generar normas que castiguen las malas conductas, pero que al mismo tiempo les den la oportunidad a esas personas de retribuir algo a la sociedad cuando se cometió la falta”.

Por último, el representante del distrito 10 se refirió a una de las prácticas más comunes en nuestro país que el proyecto buscaría erradicar. “Es necesario que los que fumamos entendamos de que hay lugares donde botar las colillas, me refiero a los basureros. Es cosa de ver en mi distrito y en el centro de Santiago como alrededor de un basurero hay quinientas colillas. Eso significa que no tenemos una cultura de respeto con los demás y por eso presentamos este proyecto. Las colillas cuando se conectan con los flujos de agua contaminan grandes áreas y eso también tenemos que evitarlo”, sentenció.


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