Labor Parlamentaria
Participaciones
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Antecedentes
- Cámara de Diputados
- Sesión Ordinaria N° 22
- Celebrada el 19 de noviembre de 1992
- Legislatura Extraordinaria número 325
Índice
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El señor MOLINA.-
Pido la palabra.
El señor COLOMA (Vicepresidente).-
Tiene la palabra Su Señoría.
El señor MOLINA.-
Señor Presidente, estamos frente a un grave problema de salud pública que, de alguna manera, deseamos encarar con la proposición de este proyecto de acuerdo que cuenta con el apoyo de Diputados de las diversas bancadas.
El problema en nuestro país radica en el notable incremento que experimenta el uso indiscriminado de los psicofármacos, en especial de las benzodiazepinas, que figuran entre los tres tipos de medicamentos que más se venden en Chile.
Las benzodiazepinas son tranquilizantes menores que poseen efectos ansiolíticos, sedantes e hipnóticos, que se absorben por vía oral, y cuyo mecanismo de acción inhibe el sistema nervioso central. Generalmente en Chile se utilizan para el tratamiento de la tensión emocional, neurosis, estados depresivos, tensiones e insomnios, considerándose drogas poco tóxicas. Sin embargo, su uso prolongado puede producir dependencia física y serios síntomas de privación o síndrome de abstinencia.
En nuestro país las personas se automedican y se prescriben unas a otras estos tipos de psicofármacos que, en general, se venden con los títulos de Diazepam, Alprazolam, Bromazepam, Lorazepam, Flunitrazepam, etcétera. La mayoría se vende sin receta, y su comercialización no está debidamente controlada.
La falta de control y de políticas públicas adecuadas han permitido que en nuestro país la prevalencia global de consumo llegue, según recientes estudios, a un 42,9 por ciento de estos psicotrópicos, cifra que representa uno de los índices más altos del mundo en esta delicada materia. Esto es de 3,5 por ciento en Costa Rica; de 18,5 en Perú; de 12, promedio, en Europa; de 12 por ciento, promedio, en Estados Unidos, etcétera.
Los estudios demuestran que aproximadamente 200 mil personas adultas mayores de 15 años de edad en Santiago presentan síntomas de dependencia de estos psicofármacos.
Encuestas realizadas por expertos demuestran que los patrones de consumo son prevalecientes en las mujeres en una proporción del doble en relación con los hombres, aumentando esta dependencia según la edad de los usuarios, y que el uso de estos fármacos proviene mayoritariamente, en un 71 por ciento, de los propios médicos.
La idea de formar una comisión interdisciplinaria, no sólo del Ministerio de Salud, deriva del hecho de que éste no es un problema médico solamente, sino un problema social y educacional de la más alta importancia.
Por eso, se propone al Presidente de la República que en función de los aportes de la comunidad, no sólo del Ministerio de Salud, en nuestro país se elabore una política que vaya regularizando esta situación no únicamente con la exigencia de recetas, lo que podría resultar contraproducente, sino a través de una serie de medidas multidisciplinarias.
Ese es el espíritu que anima el proyecto de acuerdo que hemos presentado a la Cámara.
He dicho.