Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Senado
- Sesión 46 ordinaria, legislatura 373
- Celebrada el 13 de agosto de 2025
- Legislatura número 373
Índice
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El señor ARAYA.-
Gracias, Presidente.
Por su intermedio, saludo al ministro , a la ministra y a la subsecretaria, que nos acompañan.
Quiero partir por señalar que voy a votar a favor de la idea de legislar de este proyecto porque es necesario empezar a regular ciertas áreas, no grises, ya que en Chile el juego está prohibido salvo que exista autorización expresa de la ley, como es el caso de la lotería, la hípica y los casinos de juego. Y tenemos un área gris, que son las máquinas tragamonedas, donde también hay que avanzar en legislar. Y, sin duda, quedaban en el aire las apuestas online.
Todos hemos visto las propagandas de las distintas casas de apuestas. Hemos visto incluso a jugadores de fútbol que las promueven y en las cuales se apuesta en partidos que se juegan y, al no tener una clara regulación, quedan en un cierto limbo. Además, el Estado no cuenta con una herramienta eficaz para fiscalizar y regular este tipo de actividades.
Creo que el proyecto que hoy día se le propone al Senado avanza en un sentido bastante correcto.
Eso sí, tengo algunas observaciones respecto de la iniciativa, que pueden debatirse en la discusión en particular.
El proyecto parte de la base de establecer que las apuestas on line o estos juegos de azar en línea, en la práctica, serán un mercado de carácter abierto, donde van a existir tantas licitaciones como oferentes que cumplan con los requisitos legales. Y si uno revisa los requisitos legales, en los hechos, resulta bastante fácil la constitución.
Como consecuencia de lo anterior, podemos tener desde una casa de apuestas hasta mil, dos mil o tres mil, según sea el tamaño del mercado que exista.
A mi juicio, esto genera cierta distorsión, porque la regulación que nosotros nos dimos en el caso de los casinos es limitada, ya que solamente se permite que existan dos casinos y un operador por región. Por lo tanto, en la práctica hay una limitación.
¿Por qué lo digo? Porque, claro, en el modelo que se construyó para los casinos, al tener un mercado regulado -por decirlo así- donde no se permite una participación amplia, sino limitada, se puede entender que se establezcan tasas impositivas bastante altas, que se cobre una entrada, que haya un impuesto específico, etcétera.
Pero cuando uno mira la tasa impositiva que se les aplica a las plataformas de juegos en línea, en la práctica, estamos tratando de replicar lo que pasa con los casinos. De hecho, en el proyecto se mantienen los impuestos generales, que son el IVA y el impuesto a la renta. Pero, además, se establecen un impuesto especial del 20 por ciento de tasa sobre los ingresos brutos, descontados el IVA y los PPM; un 1 por ciento de ingresos brutos anuales, descontados los gastos para difundir el juego responsable; y un gravamen de 1.000 UTM anuales más un 2 por ciento de los ingresos brutos anuales de las apuestas deportivas.
Entonces, claro, uno podría decir que estos impuestos van a funcionar. Pero, como no sabemos efectivamente cuál va a ser la recaudación real, se pueden producir dos situaciones: que haya un actor dominante en el mercado de las apuestas en línea, que sea el único que pueda soportar esa carga financiera; o, en la práctica, que continúen los sistemas de apuestas ilegales, a pesar de todas las regulaciones que se han incorporado.
Se pueden establecer muchas restricciones en el sector financiero, por ejemplo, al prohibir que las compras se realicen con tarjetas chilenas, pero todos sabemos que hoy uno puede adquirir una tarjeta en el extranjero y usarla en el país. Eso no está bloqueado. Lo mismo ocurre con la idea de bloquear la dirección IP.
Por tanto, puede suceder que, al determinar impuestos muy altos en esta materia, porque no sabemos efectivamente cuál es el mercado real, se terminen consolidando uno o dos grandes actores y sigamos con una cantidad importante de plataformas que continuarán operando de manera ilegal.
Yo creo que en esto debiera existir espacio. El Ejecutivo tendría que revisar y ver lo que han hecho otros países que han optado, por ejemplo, por establecer tasas variables. El modelo español determinó una tasa variable y allí se regula cada cinco años si aumenta o baja. En ese país la ley fijó un rango. Si no me falla la memoria, es entre el 10 y el 15 por ciento, que se ajusta cada cierto tiempo.
Entonces, creo que debemos revisar aquello. Porque, si no, el tema impositivo va a terminar siendo un incentivo para que la actividad continúe de manera ilegal.
Insisto: esto no se puede mirar con la lógica de la Ley de Casinos, donde existe un modelo concentrado y con operadores limitados.
Leyendo el proyecto, hay otra cuestión que me hace ruido.
El artículo 53 señala que se prohíbe "en términos generales" la actividad. Me llama la atención que se prohíba en términos generales, cuando la prohibición es total o parcial, o simplemente no existe.
No sé si fue un problema de redacción. Por lo tanto, le preguntaría al Ejecutivo qué quiere decir con el artículo 53. No entiendo la prohibición "en términos generales".
Y lo último, respecto de la modificación a la Ley de Casinos.
Se incorpora un cambio que no es menor, que tiene que ver con la composición del Consejo Resolutivo de Casinos. Cuando se discutió la Ley de Casinos, lo que se buscó era que, siendo el Gobierno de turno el que tenía -entre comillas- el poder para tomar estas decisiones, se estableciera un cierto contrapeso.
¿En qué consistía? En que había dos personas nombradas para el Consejo que el Presidente de la República proponía al Senado, que debía entregar su acuerdo. Eso buscaba que hubiera cierto contrapeso respecto de las autoridades del Ejecutivo que se mantienen en el Consejo, es decir, la subsecretaria de Hacienda y el subsecretario de Economía; a los que se suma el gobernador regional.
El proyecto propone que desaparezcan aquellos dos consejeros y se cambien por una sola persona.
A la vez, me llaman la atención los requisitos que se plantean para ese cargo: "Un profesional seleccionado mediante concurso público" -no se dice quién realizará el concurso; yo debiera asumir que será el Ministerio de Hacienda, por ser un órgano que depende de esa cartera, pero no se señala qué ministerio estará a cargo-, "con reconocida experiencia en urbanismo, ciencias económicas y financieras o derecho administrativo". Entonces, es medio rara la figura por los requisitos que se establecen. O es experto en temas de urbanismo, en economía y finanzas o en derecho administrativo.
También me llama la atención este cambio porque hoy día en la licencia de casinos, después de la última modificación, no prima el mejor proyecto, sino la oferta económica. Por ende, tampoco se entiende mucho qué se busca con esta modificación al sacar a los dos representantes del Presidente que requieren el acuerdo del Senado y traer a un profesional que tendrá una expertise bastante, por decirlo así, llamativa.
Por otro lado, creo que probablemente no esté dimensionado cuál será el efecto que esta regulación va a generar en los casinos físicos.
Todos sabemos que en las zonas donde hay casinos, como en el caso de Antofagasta, estos resultan ser altos contribuyentes para los presupuestos municipales y de los gobiernos regionales. Entonces, sería bueno tener a la vista si esta regulación va a significar un impacto o no en el flujo del dinero de los casinos, porque, al final del día, son menos recursos que llegan a los municipios.
Yo puedo entender lo que se propone con las apuestas en línea: que el dinero que se recaude vaya a las federaciones deportivas. Pero también, ministro , sugeriría que hubiera una ventana que en algún minuto permitiera evaluar cuál fue el impacto en los ingresos del casino y cómo eso se puede haber traducido en mayores o menores recursos en los impuestos municipales y en el FNDR. Porque hoy día los municipios, y especialmente el FNDR, cuentan con estos fondos.
Si generamos un mercado muy competitivo de apuestas en línea, la gente tenderá a mirarlo. Porque, claro, probablemente resulta mucho más fácil quedarse jugando en la casa que tener que desplazarse a un casino, al que hay que ir en vehículo, etcétera. Y si eso tiene un impacto en las finanzas municipales, debiéramos ver la fórmula para que no se produzca un desequilibrio.
No estoy en condiciones de establecerlo, porque no sé cuál es el mercado real o cuánto se recauda a través de las plataformas. Pero sería bueno que la ley determinara a lo menos un mecanismo de redistribución de esto que se propone: que solo vaya a las federaciones deportivas. Así, en caso de que se acredite que en determinadas zonas bajan los ingresos del casino, que se pueda compensar vía este aporte extraordinario que van a significar las apuestas en línea, como una forma de no desequilibrar las finanzas municipales.
Termino con esto, Presidente .
Las últimas licitaciones en los casinos han sido bastante complejas. Hemos visto que algunos operadores, habiéndose adjudicado licencias, por distintas razones, las han devuelto. Por tanto, creo que llegó el minuto de revisar la Ley de Casinos.
Creo que la actual legislación cumplió un ciclo, pero hoy día tiene que adecuarse a las nuevas realidades económicas, a las nuevas realidades geográficas de los territorios.
Así que sería bueno -probablemente no en este proyecto- buscar una modificación respecto de la forma en que operan los casinos, los requisitos que se les exigen y el mayor control que obviamente deben tener.
Con el resto del proyecto estoy bastante de acuerdo.
Creo que es muy importante establecer figuras penales claras, obligaciones de las distintas autoridades y mayor fiscalización, sobre todo, para prevenir lo que pueda ser la comisión de delitos o el financiamiento de actividades ilícitas.
Con todas esas aprensiones, Presidente , voy a votar a favor de la iniciativa.