Labor Parlamentaria
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Antecedentes
- Senado
- Sesión Ordinaria N° 23
- Celebrada el 10 de mayo de 1972
- Legislatura Extraordinaria año 1972
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Homenaje
HOMENAJE A LA MEMORIA DEL GENERAL(R) DON DIEGO ARACENA, RECIENTEMENTE FALLECIDO.- OFICIO.
Autores
Continúa, la sesión.
Para rendir homenaje a la memoria del General en retiro don Diego Aracena, recientemente fallecido, tiene la palabra el Honorable señor
Señor Presidente:
Hace pocos días, la Fuerza Aérea de Chile despidió los restos del que fuera uno de sus primeros Comandantes en Jefe, el General del Aire don Diego Aracena Aguilar, precursor también de la aviación chilena.
Sin duda que fueron de plena justicia las expresiones de homenaje a su memoria que le rindieron los aviadores militares chilenos, especialmente en las palabras del actual Comandante en Jefe, General del Aire señor César Ruiz Danyau.
En efecto, el General Aracena, nombrado jefe máximo de la institución el 24 de diciembre de 1932, fue quien impidió que se destruyera entonces a la Fuerza Aérea independiente, creada y organizada como tal en 1930, en un gesto visionario del ex Presidente Ibáñez, quien, de esa manera, acogiera la gestión relevante y esforzada del Comandante Arturo Merino Benítez.
Pero la recia y noble personalidad del General Aracena desborda las páginas de la crónica especializada de la aviación militar y entra en las de la historia misma de Chile al recordarse su actuación de los años anteriores a 1930, cuando ingresara, como tercera antigüedad, al escalafón de oficiales de la nueva institución de la Defensa Nacional.
Es un honor para Chile el haber sido uno de los primeros países que demostró comprender, la importancia de la aviación en el mundo moderno.- Y fue así como en.
1913 se creó la Escuela de Aeronáutica
Militar, cuyo primer Director fue el Capitán de Ejército don Manuel Avalos Prado, nombre que, con justicia, lleva la actual Escuela de Aviación.
Muchos son los pioneros de entonces; que comenzaron a forjar la tradición aérea que, con legítimo orgullo, puede mostrar hoy el país.
A los nombres de los primeros mártires de la aviación se unieron luego los de los primeros héroes.
El Teniente Aracena había obtenido en 1914 su título de piloto militar, y había vuelto a su arma en el Ejército; pero en 1920 su verdadera vocación lo hace retornar a la Escuela de Aeronáutica.
Es en 1922 cuando su nombre es conocido y aclamado por el país entero. Brasil celebraba el primer centenario de su independencia, y varios países le enviarían misiones aéreas. El Gobierno de Chile designó al entonces Capitán Diego Aracena„ a quien el PresidenteArturo Alessandri, en su mensaje al Presidente del Brasil presentó como uno de nuestros más esforzados navegantes aéreos. Misión difícil, que requirió mucha preparación, esfuerzo y voluntad, pero que se cumplió. Fue el crucero aéreo más largo realizado hasta entonces en la historia sudamericana de la aviación. Así lo señaló la prensa de Santiago: Tenemos el derecho de saludar su raid aéreo como una de las experiencias más importantes que registra hasta hoy la historia de la aviación y podemos con justicia enorgullecemos de que uno de nuestros pilotos militares haya añadido esta página brillante a la historia de la naciente arma.
A su regreso a Chile, el Capitán Aracena recibió el homenaje del país entero, y el Presidente Arturo Alessandri, al recibirlo, pudo interpretar fielmente el sentimiento nacional al decirle: Capitán, lo felicito efusivamente porque ha sabido cumplir con su deber al realizar la grandiosa hazaña que el País aplaude. La forma en que Ud. ha desempeñado la comisión que el Gobierno le confiara y que le agradezco en nombre del país, compromete la gratitud nacional y honra el uniforme y los galones que usted lleva, que son el orgullo y el honor de la patria.
Así pasó a la historia de Chile y a la historia mundial de la aviación el nombre del Capitán Diego Aracena Aguilar y de su avión El Ferroviario.
Hombres de ese temple, que supieron unir el carácter a la bondad, el coraje a la prudencia, el talento a la modestia, para formar una personalidad plena de valor humano, son los que han hecho grandes a nuestras Instituciones Armadas y a nuestra patria.
Honra a la Fuerza Aérea de Chile el contar entre sus precursores y entre sus más altos jefes de su joven y brillante historia el nombre del General del Aire don Diego Aracena.
Como Presidente de la Comisión de Defensa Nacional de esta Corporación y creo interpretar también a todos sus miembros rindo homenaje a su memoria y hago llegar a la Fuerza Aérea de
Chile mis sentimientos de pesar por la pérdida que ha experimentado en la persona de uno de sus más preclaros valores. Asimismo, hago extensivo este sentimiento a la digna familia del General Aracena, cuyos hijo y nieto han seguido la noble tradición legada por su antecesor, permaneciendo unidos ambos a la Fuerza Aérea de Chile.
Solicito, por tanto, que se remitan, en mi nombre, sendos oficios, al tenor de lo expuesto, a la Comandancia en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile y a la familia del General del Aire (R) de la Fuerza Aérea de Chile don Diego Aracena.
Lamentablemente, como está en conocimiento del Honorable Senado, hoy día se han venido a agregar nuevos nombres a la ya larga lista de mártires de la Fuerza Aérea de Chile, en la persona de cuatro jóvenes oficiales que han entregado también sus vidas al servicio de la institución y de la patria.
Nos unimos, por tanto, a este nuevo dolor que sufre la institución aérea y a la cual hacemos llegar la expresión de todo nuestro pesar, junto a nuestro más profundo sentimiento de solidaridad.
Sabemos, por conocerla, que la Fuerza Aérea de Chile no se dejará quebrantar por estas trágicas adversidades y será, como siempre, capaz de superarlas, recordando las palabras de su himno institucional:
Camaradas, camaradas en la vida, camaradas en la vida y en la muerte, no olvidemos que la gloria se ha prendido
[en el avión.-