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Antecedentes
  • Senado
  • Sesión Ordinaria N° 36
  • Celebrada el
  • Legislatura Extraordinaria periodo 1971-1972
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Intervención
ANALISIS DE ULTIMOS ACONTECIMIENTOS POLITICOS.

Autores
El señor TEITELBOIM-

Señor Presidente, el miércoles 1º de diciembre de 1971, dos asesores del Primer Mandatario norteamericano, Richard Nixon, llamados Robert Finch y Herbert Klein, hicieron saber al Jefe de Estado de su país que creían que el Gobierno del Presidente de Chile, Salvador Allende, no duraría mucho, que tenía sus días contados.

Ese mismo día, Santiago, sus barrios elegantes, especialmente la arteria de Providencia y parte de la Alameda, fueron escenario de un desfile destinado a poner en evidencia que los señores asesores presidenciales norteamericanos Finch y Klein estaban bien enterados del plan interno e internacional para provocar en Chile una crisis política que permitiera derribar el régimen democrático y legal.

Porque -basta de ingenuidades, señor Presidente- lo que aquí se persigue es lo mismo que se pretendió en los días siguientes al triunfo de Salvador Allende en la elección presidencial, al desatar una campaña muy parecida a la que hoy se está viviendo, y que culminó en aquella etapa con el asesinato del General en Jefe del Ejército, don Rene Schneider Chereau. Los mismos que entonces desencadenaron sobre el país un clima de terror que nunca Chile conoció, vuelven a las andanzas en un segundo acto encaminado a obtener ahora el éxito que no consiguieron entonces.

Deseo repetir aquí' lo que hemos dicho muchas veces. El pueblo perdió numerosas elecciones presidenciales, y acató esos veredictos adversos, preparándose para la próxima con un espíritu democrático, reconocedor de su inferioridad de condiciones temporales, organizándose para la victoria. Pero bastó que una sola vez triunfara el pueblo y perdiera la oligarquía, para que, a pesar de un siglo y medio de lírica democrática y representativa, de ampulosas declaraciones de amor al veredisto democrático de las urnas, a la libertad y a los derechos humanos, la Derecha perdiera también la cabeza, abjurara de todos los principios que juró respetar en el altar de todas las tribunas del país. Y Chile vivió un período que no había conocido nunca: el del sabotaje económico, el agio desatado, el atentado contra la moneda, la preparación de atentados contra la vida del Presidente electo, la tentativa de volar el aeropuerto de Pudahuel, amén de bombas todas las noches.

Eso lo hicieron los caballeros de la Derecha, con lo cual continuaban la campaña del terror que habían desarrollado durante el período preelectoral.

Pues bien, perdieron la partida y comenzó en Chile a cumplirse el programa. Se aceleró la reforma agraria; el cobre, esencialmente norteamericano, pasó a ser chileno; los grandes monopolios textiles se transfirieron de manos de monopolios privados a manos de la nación y del pueblo. Se inició un cambio profundo de estructuras.

Entonces, los privilegiados volvieron al complot. Pero no podían aparecer con la frente descubierta, diciendo: "Tenemos que salvar nuestros privilegios y mantener el dominio que hemos detentado sobre este país secularmente." Tienen que trabajar con mano mora, tienen que valerse de grupos estudiantiles, y esta vez, de las mujeres.

Pero se trata de una pieza articulada en un mecanismo general de carácter sedicioso, efectivamente conectado a un dispositivo, a un engranaje internacional.

Lo del miércoles no es una salida a la calle, limpia y sincera, motivada por el hambre que reinaría en los hogares de los manifestantes. Fue una manifestación de los ricos, de los siempre satisfechos, de aquellos que tienen las mansiones más lujosas de Santiago, que jamás conocieron la penuria, que jamás tuvieron una aflicción económica, y que necesitan disfrazarse de hambrientos para continuar logrando que en este país el pueblo siga pasando hambre. Porque después de siglo y medio entregaron el país con la mortalidad infantil más alta del mundo.

El consumo anual per cápita de carne, en los barrios altos, sigue siendo de alrededor de ciento ochenta kilos por persona, mientras que en los barrios bajos es de quince kilos.

De modo que esa salida fue una farsa. La farsa de las. joyas, la farsa de los multimillonarios, la farsa del ocio, que quiero continuar detentando en este país los privilegios de antaño. A la farsa se ha sumado ahora también la violencia tremenda de aquellos que unos pocos días antes apedrearon, frente al local de la Escuela de Leyes, erautomóvil del Ministro del Interior. Por medio de diarios tan sesudos como "El Mercurio", bajo un título que contiene una sola palabra: "Insólito", se pretendía -¡y ésta es la democracia, curiosa y abismante, de la oligarquía!- que el Presidente de la República no tenía derecho a pasar por la Costanera. ¿Se han vuelto locos? ¿Están ciegos? Están furiosos. Es la demencia que los dioses imponen a los que quieren perder.

En Valparaíso apedrearon el automóvil presidencial. Y ese día desfilaron con bandas armadas, con cadenas, con laques, con estoques y con cascos, que luego pretendieron atribuir a la Unidad Popular, pero que según las propias fotografías que ellos publicaron, tenían iniciales que correspondían a los partidos de Derecha. En esa misma oportunidad hicieron bajar de un automóvil al secretario general del MA-PU, Rodrigo Ambrosio, y procedieron a apredearlo. También asaltaron la casa del Ministro de Salud, señor Concha. Hirieron al ex Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, General Puccio. Pretendieron llegar hasta la casa del Presidente de la República, ubicada en Tomás Moro, con el propósito de asaltarla. En Providencia, provocaron cortinas de fuego, con neumáticos quemados, obstruyendo el tránsito. En Carlos Antúnez desataron una verdadera orgía de persecución y decretaron, conforme a las instrucciones dadas por radio, el tam-tam de las ollas, de las ollas vacías, pero tocadas por gente de estómagos llenos durante siglos. Por eso, el ingenio vapular, en las poblaciones pobres de nuestra capital, en Barrancas, pintó letreros en que se decía: "Aquí se abre una olla común para las pobres multimillonarias de Vitacura, para que vengan aquí a saciar su hambre."

Toda esa situación es una mentira de pies a cabeza, que se trabaja con un objetivo muy determinado: que los multimillonarios recuperen sus privilegios. Y llegaron tan lejos, que incluso han vejado e insultado, con injuria atroz, a las Fuerzas Armadas. Parapetándose detrás de las polleras femeninas, el diario "La Tribuna" publica que las Fuerzas Armadas se entregaron por un automóvil nuevo, por una casa, por un aumento de sueldo, y que Carabineros tiene miedo.

Esos son los respetuosos de las Fuerzas Armadas y de la ley, porque quisieran convertirlas en fuerzas de choque de sus privilegios.

¿Cuánto tiempo me resta, señor Presidente?

El señor NOEMI (Presidente accidental).-

Ya ha terminado, señor Senador.

El señor TEITELBOIM.-

Por eso, creo que la declaración del Jefe del Estado, al repudiar el insulto a los soldados, porque injuriarlos es injuriar a Chile y a todos los chilenos, representa realmente el sentir del país.

Y hay la necesidad de atajar el fascismo. Y debo distinguir entre los integrantes de "Patria y Libertad", y los fascistas, y muchos democratacristianos que, por cierto, son elementos democráticos y ven compensar que en Chile no se puede repetir la experiencia de España. Hay que evitar la guerra civil. Hay que aislar a los facciosos y a los sediciosos que quieren desatar en Chile un baño de sangre para defender sus privilegios.

El señor EGAS (Prosecretario).-

Indicaciones de los Honorables señores Miranda y Teitelboim para publicar in extenso la intervención del Honorable señor

Ramón Silva Ulloa en Incidentes de esta sesión, y del Honorable señor Silva Ulloa para publicar en igual forma el discurso que acaba de pronunciar el Honorable señor Teitelboim.

El señor NOEMI (Presidente accidental).-

Quedan para el Tiempo de Votaciones de la próxima sesión ordinaria.

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