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Asia Pacífico | Observatorio Parlamentario

Desafíos en el Asia Pacífico para incorporar a más mujeres en las STEM

07 Septiembre 2022

Según informes de la Unesco, la participación de mujeres, niñas y adolescentes en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas sigue siendo baja, pues solo el 35 por ciento de quienes ingresan a tales disciplinas en la educación superior son mujeres. Países como Australia o Corea del Sur son valorados por su compromiso, a pesar de no revertir aún este desalentador escenario.

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”La brecha entre hombres y mujeres en las STEM refleja una oportunidad perdida”. Esta es una de las ideas principales con las que la Unesco se refiere a la manera como los países se privan de talentos al no contar con más mujeres en las ciencias. La región Asia Pacífico no se ausenta de esta problemática, aunque poco a poco se han ido identificando las principales causas que provocan las diferencias. Más de esta realidad que puede servir para tomar nota sobre los avances y dificultades que enfrenta dicha región, en la siguiente nota.

El predominio masculino en las ciencias duras

Las cifras presentadas por la Unesco sobre las brechas de género son categóricas y a primera vista se ven irremontables en el corto plazo. A nivel mundial, en la educación superior solo el 35 por ciento de las matrículas en carreras científicas o tecnológicas corresponde a mujeres.

En el desglose de los datos, el organismo muestra los siguientes datos: la composición femenina en las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) es de un 3 por ciento, mientras que en matemáticas y ciencias naturales es de un 5 por ciento. Por su parte en ingeniería y construcción la cifra es levemente mayor con un 8 por ciento. Solamente en las ciencias de la salud se incrementa un 15 por ciento.

Tales brechas -sostiene la Unesco- se produce por causas diferentes, entre las que destaca la responsabilidad de los establecimientos educacionales y profesores, que pueden crear ambientes sesgados en perjuicio de las niñas. Este desaliento a seguir carreras científicas se explica además por observaciones hechas por las propias familias respecto de la dificultad que -supuestamente- deben enfrentar las niñas a la hora de abordar las exigencias de las disciplinas científicas.

Esta realidad ha sido puesta en evidencia en el Asia Pacífico, donde la Unesco desde el año 2015 ha venido dando cuenta de una situación desfavorable para las mujeres en un informe que da cuenta de la complejidad de esta situación a nivel regional. Uno de los primeros hallazgos es que hay muy pocas profesoras en disciplinas STEM en todos los niveles de la educación, por lo tanto, son reducidos los modelos a seguir. Esta escasez de docentes mujeres se da incluso en países donde las profesiones en educación han tenido un predominio feminista.

Asimismo, los “materiales para la enseñanza y aprendizaje aún están permeados por estereotipos de género”, es decir, en los textos de apoyo y los contenidos de las clases aún se explicitan roles en la sociedad que se transmiten a la cultura formativa relacionada con las ciencias. Por ejemplo, el informe alude al caso de Indonesia donde en un texto de séptimo grado se mostraba una imagen de niños aprendiendo ciencia. Todos eran hombres.

Corea y sus esfuerzos para incluir a más mujeres en las STEM desde la educación primaria

El mencionado informe señala que Corea es uno de los países con mejores resultados en la región debido, sin embargo, aún mantiene bajos índices de integración. El análisis realizado sobre este caso indica que a pesar de tener una cifra alta de estudiantes mujeres en la educación superior -un 68 por ciento para 2014- la composición femenina de las carreras STEM no refleja esta composición.

Esta realidad ha llevado a que el país asiático impulse algunas iniciativas para lograr que más niñas y adolescentes incursionen en las disciplinas científicas y tecnológicas. Una de ellas ha sido promover el interés y motivación de más niñas a través de actividades extra programáticas vinculadas a la ciencia, a través del Campamento de Educación para Niñas para Futuras Científicas.

Impulsado en conjunto con Unesco, se trata de un proyecto que simultáneamente busca la atracción de donaciones con el fin de seguir llevando adelante actividades vinculadas con la astronomía, robótica, carrera de drones, entre otras. En él participan niñas de entre 12 y 19 años que deben colaborar para superar problemas específicos y desarrollar la creatividad científica.

En opinión del director de este campamento, Ji-sung Min, en una nota publicada por la Unesco, compartió su optimismo respecto de incorporar a más mujeres a las STEM en el país asiático. “Es una realidad, las mujeres se sienten bloqueadas al momento de ingresar a las áreas de ciencia e ingeniería. Espero que más niñas se incorporen a la comunidad científica y a través de este campamento crezcan para convertirse en las líderes del mañana”, afirma.

Pero también, una investigación en Corea demostró la importancia de contar con maestras en las asignaturas STEM para fomentar la vocación científica. Con datos de la Oficina Nacional de Investigación Económica, recogidos por Kevin Mahnken en una publicación de la fundación The 74 million, muestran que cuando a las niñas se les asignan tutoras mujeres en materias científicas, tienen muchas más probabilidades de elegir trayectorias académicas especializadas en matemáticas.

De tal manera, aquellas alumnas que tuvieron maestras en ciencias, aumentaron en más de 15,1 puntos porcentuales las probabilidades de escoger especializaciones relacionadas durante la escuela secundaria y 15,7 por ciento más a la hora de escoger clases de matemáticas avanzadas en los últimos años de escolaridad.

Sin embargo, cabe destacar que la realidad en el país asiático sigue siendo proclive a la masculinización de las ciencias. Dentro de los bajos porcentajes de mujeres en carreras STEM, un 61 por ciento integra la carrera de medicina, mientras que sólo un 15,4 por ciento se matriculó en ingenierías. De manera tal que sólo el 28 por ciento de todos los estudiantes de ciencias e ingeniería son mujeres. Pero el problema no termina ahí, sino que tanto en ciencias como en ingeniería, el porcentaje de mujeres va descendiendo en la medida que aumentan los grados académicos.

Por ejemplo, en ciencias el porcentaje de mujeres desciende desde un 53 por ciento en pregrado, hasta 37 por ciento en estudios doctorales. En ingeniería el descenso es menos dramático, pues la cantidad de mujeres es considerablemente menor. Desde un 14,1 por ciento en pregrado hasta 12.3 por ciento en estudios doctorales.

De tal manera, se espera que a través de actividades como el campamento de futuras científicas y una toma de conciencia mayor del problema en las autoridades, las brechas en Corea comiencen a reducirse.

Australia continúa con las acciones para promover la participación femenina en ciencia

Tal como hemos señalado anteriormente, aún hay serias dificultades para acortar las desigualdades de género en las disciplinas científicas. A pesar de que países de la Ocde como Australia, Nueva Zelandia o Japón no muestran grandes avances, han anunciado importantes medidas para revertir tales tendencias.

En el caso de Australia, a las iniciativas impulsadas para fomentar la inclusión en el sector privado, el gobierno ha decidido dar un paso adelante en la aletargada integración de mujeres en el área de las ciencias y la ingeniería, con la decisión de cumplir un rol importante como empleador de científicas e ingenieras. En un compromiso establecido en la Declaración Nacional de Ciencias, publicado en 2017, se manifiesta de forma explícita que las mujeres en roles STEM deben ser “valoradas y apoyadas”.

(Quizás te interese leer: “Las acciones de Australia para incorporar a más mujeres en el desarrollo científico)

Una publicación del Departamento de Industria, Ciencia y Recursos, reconoce los roles STEM en actividades dentro del gobierno como investigaciones, tanto al interior de agencias, como de programas de investigación financiada con fondos públicos. Sin embargo, en su rol de empleador es que el gobierno se propone su ampliación para potenciar la fuerza laboral, además de impulsar becas de estudio para jóvenes con buenos rendimientos académicos.

Sin embargo, también se entrega ayuda a través de un programa de subvenciones para el emprendimiento de mujeres en STEM (Wise por sus siglas en inglés). Esta ayuda ha consistido en promover iniciativas que incluyan a niñas y mujeres, no sólo para proyectos de investigación sino también para desarrollar habilidades. Asimismo, este programa considera llevar adelante emprendimientos locales, por ejemplo en comunidades indígenas.

De tal forma, el gobierno logra la canalización de recursos a la comunidad STEM para que de manera estratégica pueda orientarse a integrar a aquellos segmentos con una participación baja.

¿Qué pasa en Chile?: Proyecto de ley busca equiparar la participación

Un proyecto de ley para establecer paridad en proyectos con financiamiento otorgado por el Estado y Becas Chile fue presentado en la Cámara de Diputadas y Diputados durante agosto de 2022. Una de las parlamentarias impulsoras de la moción es la diputada Paula Labra, representante del distrito 18 de la Región del Maule.

Entre sus principales ideas destacó el origen de esta iniciativa. “Fue una idea de la diputada Gael Yeomans y nace debido a la significativa brecha de género en ciencias, una diferencia histórica en desmedro de las mujeres, pero que se ha visto aumentada producto de la pandemia, ya que muchas mujeres en su rol de cuidadoras, debieron dejar o postergar sus estudios”, comentó.

De tal manera, consideró que es fundamental de que las mujeres dejen de estar subrepresentadas en las áreas STEM. “En este rubro tanto los hombres como mujeres tenemos competencias y cualidades necesarias para su desarrollo. Por ejemplo, la capacidad analítica, disciplina, organización, entre otras. Es importante contar con el equilibrio de género en el campo de la ciencia porque las mujeres aportan una nueva perspectiva, creatividad y talento que, sin duda, generará diversidad y nuevas formas de trabajo científico”, agregó.

Sobre la necesidad de apoyar la formación en STEM a mujeres desde la primera infancia, afirmó que es fundamental. “Desde la educación primaria se debería promover la capacidad reflexiva, analítica, investigativa para atraer de igual manera a niños y niñas al mundo de las ciencias, pues en la actualidad desde pequeñas las niñas perciben que el ambiente científico es mayoritariamente masculino. Por eso, necesitamos comenzar a romper paradigmas desde la enseñanza de nuestros niños y niñas”, sostuvo.

Por último, reflexionó sobre los desafíos de nuestro país para lograr mayor igualdad de género y empoderar a mujeres y niñas, de acuerdo al ODS 5 de la Agenda 2030. “Alcanzar la igualdad de género es una tarea donde nos falta mucho por avanzar, se deben tomar acciones a través de políticas públicas para fomentar la participación femenina en distintas áreas como es ciencias, política, etc. Asimismo, entregar las herramientas necesarias para facilitar conciliar trabajo y vida familiar. Por otro lado, visibilizar el rol de la mujeres en puestos de liderazgo, de toma de decisiones, de desarrollo e investigación tecnológica, pone de manifiesto el potencial del género femenino. Considero muy importante empoderar a las mujeres, promoviendo la educación, capacitación y desarrollo profesional. En definitiva, nuestra cultura debe evolucionar hacia una sociedad donde se empiece a asumir la igualdad de género”, sentenció.

 

Por equipo Asia Pacífico: asiapacifico@bcn.cl


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