Cargando...

Labor Parlamentaria

Participaciones

  • Alto contraste

Disponemos de documentos desde el año 1965 a la fecha

Antecedentes
  • Senado
  • Sesión Ordinaria N° 49
  • Celebrada el
  • Legislatura Extraordinaria número 323
Índice

Cargando mapa del documento

cargando árbol del navegación del documento

Homenaje
SIN TITULO

Autores

El señor RÍOS.-

Señor Presidente, Honorables señores Senadores, señora María Cecilia, hija de doña Clara Solovera:

El 27 de enero recién pasado el folclor nacional tuvo que lamentar una irreparable pérdida. Víctima de una larga enfermedad, dejó de existir Clara Solovera Cortés, una de las más grandes creadoras de la música folclórica. Su aporte determinó que varias de sus canciones integren hoy nuestro patrimonio musical, por la exaltación que hace de los valores chilenos y universales.

Por su inagotable veta creadora y su innata poesía, Clarita, como se le conoció en el mundo artístico, es comparable sólo con figuras como Violeta Parra, Francisco Flores del Campo, Nicanor Molinare y Osmán Pérez Freire, entre otros.

Pero no sólo destacó por sus cualidades como compositora, sino que además cultivó, como norma de vida, la bondad, la humildad y la simpatía hacia quienes le rodeaban, ganándose la amistad y el cariño de todos los que la conocieron.

Clara Solovera Cortés nació en Santiago el 15 de mayo de 1909, pero vivió durante toda su infancia en San Bernardo, al cuidado de su abuela, debido al temprano fallecimiento de sus padres. Este penoso hecho, unido a la inspiración que provocaba en ella la belleza y grandiosidad de la naturaleza que rodeaba la casa donde se crió, estarán presentes en gran parte de sus canciones. Baste recordar algunos versos de una de sus obras, titulada "Soledad":

"Se ha quedado tan solo mi sendero

como se queda el día sin el sol...

tengo la boca triste sin tus besos

y el alma va en tinieblas sin tu amor".

Sus composiciones han penetrado en el alma de muchos chilenos, por su gran contenido poético y por la descripción casi fotográfica que hace del campo, del huaso y de su forma de vida, situándose preferentemente en el valle central, con una temática costumbrista y paisajista.

La poesía cautivó a Clara Solovera desde niña, y mucho antes de saber escribir ya era poetisa, volcando en cada uno de sus versos la gran soledad que la invadía. Sus versos infantiles, de una profundidad y madurez realmente impresionantes, fueron publicados en los diarios de la época cuando tenía tan sólo nueve años.

Este indiscutible interés por las letras despertó en ella el deseo de estudiar Pedagogía en Castellano, ejerciendo durante cuatro años en el Liceo de San Bernardo. Posteriormente, dejó su profesión de lado para dedicarse al cuidado de su casa y de sus tres hijos. Así, a los 38 años de edad, como un don divino, nace en ella la inspiración musical.

Sin saber nada de música, y, tan sólo acompañada de su guitarra, instrumento que tocaba de oído, compuso una linda tonada, titulada "Mat'e suspiro", la que dio a conocer en una reunión familiar. Tanto gustó la composición, que la instaron para que la hiciera pública y la mostrara a una gran intérprete de aquellos años, Esther Soré, quien tenía un programa folclórico en una radio de Santiago. La composición gustó a todos y Esther Soré la incorporó en su repertorio.

Más tarde, la intérprete solicitó a Clarita Solovera que le hiciera una canción diferente a todo lo que ya se había escuchado, porque necesitaba lucirse en una presentación que efectuaría ante el Presidente de la República de la época, don Gabriel González Videla . Así nació "Chile Lindo", tonada en la cual la compositora expresa sus más profundos sentimientos y regocijo ante la belleza de la tierra chilena, y que la consagraría para siempre.

Al escuchar la canción, se dice que el Primer Mandatario consultó por la identidad de su autora, y la invitó a ella y a Esther Soré al Palacio de La Moneda . Para esa oportunidad, se grabó en forma especial el primer disco de Clara Solovera, que contenía por un lado "Chile Lindo" y por el otro, su ya famosa tonada "Mata de arrayán florido".

Desde entonces la fama no se dejó esperar. Y, como una característica muy especial, la compositora comenzó a hacer canciones a pedido y "a medida", como lo señalara muchas veces. Entre los intérpretes para los cuales compuso se incluyen, principalmente, Los Huasos Quincheros, a quienes dedicó gran parte de su creación, y el Dúo Rey Silva, Arturo Gatica, Silvia Infantas y Los Huasos de Algarrobal, entre muchos otros.

Así nacieron "Manta de tres colores", "La enagüita", "Huaso por donde me miren", "El cantar de mi guitarra", "Te juiste pa'ronde", "La querendona" y muchas otras, conocidas e interpretadas en toda Latinoamericana.

Clara Solovera inscribió en el Derecho de Autor cerca de 200 canciones, y otras 150, inéditas, han quedado como un legado eterno para el folclor chileno.

De esta manera, su casa se convirtió en el punto obligado de reunión de muchos artistas famosos, quienes llegaban hasta allí para aprender las canciones y escuchar de sus propios labios la línea melódica.

Posteriormente, José Goles le hizo la línea melódica de todas sus composiciones, creándose tal afinidad musical entre ambos, que Clara Solovera no tenía más que entonárselas por teléfono en el momento mismo de crearlas. Como ya he señalado, ella nunca estudió música, por lo que era frecuente que olvidara alguna. Se cuenta como anécdota que utilizaba a sus dos hijas a modo de grabadoras, quienes le escuchaban la nueva pieza dos o tres veces y la memorizaban, hasta que podían cantársela a José Goles .

En forma paralela a su actividad musical, Clara Solovera fue una de las precursoras de la idea de agrupar a los autores e intérpretes, quienes hasta ese momento se encontraban absolutamente disgregados y sin ningún apoyo gremial.

De esta forma, nuevamente junto a José Goles, fundaron la Sociedad de Autores y Compositores Chilenos, abriéndose una oportunidad importantísima para los creadores musicales de nuestra patria.

Con respecto a la formación de esta entidad, hay una anécdota que quiero contar. Para reunir fondos, esta incipiente Sociedad hacía una especie de ramada en la Quinta Normal, durante los días que duraba la exposición de la Sociedad Nacional de Agricultura. Allí actuaban todos los cantantes que estaban afiliados a esta naciente Agrupación. Un día llegó una mujer muy humilde, hasta entonces desconocida, con el propósito de mostrar sus canciones. Fue acogida como se hacía con todos los compositores. Sorprendió con su voz y, sobre todo, por el alma que ponía en sus interpretaciones. Esta mujer, a quien Clara Solovera ayudó desde el primer momento, fue la hoy mundialmente conocida Violeta Parra .

Al mismo tiempo, Clarita seguía componiendo, mientras escribía artículos para la revista "Eva". Igualmente, incursionó en el género de la comedia musical, estrenando en el Teatro Cariola la obra titulada "Perejil", a cargo de la compañía de Lucho Córdoba.

Con el paso de los años, nació la televisión, y, por su espíritu inquieto y su gran vitalidad, Clara Solovera no podía quedarse al margen de tal acontecimiento. Muy pronto presentó un proyecto de programa infantil a Canal 13, el cual fue aceptado, iniciándose "Rondas y Cantos de Mamita Clara", producción que, por el éxito alcanzado entre todo tipo de público, se mantuvo en pantalla por más de ocho años, convirtiéndose en el primer programa didáctico de la televisión chilena.

Las rondas que incluía en su programa, una para cada letra del abecedario, fueron recopiladas en una obra titulada "Borriquito de Belén", publicada por la Editorial Universitaria y presentada hace pocos años en la Feria del Libro de Buenos Aires, donde se convirtió en un superventas. Actualmente la UNESCO se encuentra preparando una nueva edición.

Hoy, Clara Solovera ya no está entre nosotros. Pero sus canciones, su poesía, su bondad, su amor por este "Chile, Chile lindo", estarán siempre en nuestros corazones. Y sin duda alguna, sobre sus cenizas, esparcidas, según sus deseos, frente a su casa de El Quisco, habrá, tal como muchas veces lo cantara, un "Jacarandá echando sus ramos azules sobre su soledad".

He dicho.

Top