1828 Iglesia de Santo Domingo

Edificios





En los albores de la República, durante la década de 1820, por distintas circunstancias, se intentó trasladar el Congreso Nacional, fuera de la capital, proponiéndose ciudades cercanas a la misma, que sin embargo, no cumplieron con las condiciones requeridas por sus integrantes. De esta manera, Quillota, Rancagua y Valparaíso, se situaron como posibles destinos del trabajo legislativo. Sin embargo, sólo la ciudad puerto, cobijó en algún momento de aquella década al Congreso Nacional.

A fines de 1827 se convocó a un Congreso General Constituyente con sede en Rancagua. Sin embargo analizada la viabilidad de la idea, ésta fue desechada. El Congreso se reunió en Santiago a partir del día 25 de febrero de 1828. Abiertas las sesiones, la falta de acuerdos motivó la presentación de una moción –fechada el 16 de abril de ese año-, de parte del diputado Manuel de Araoz, representante de Cauquenes, quien sostuvo que era imperiosa la urgencia de"... variar el lugar de las sesiones para dedicar a asunto tan delicado las meditaciones que exije, i alejarse del centro de los partidos cuyo influjo debe precisamente obrar en el ánimo de los representantes i por consiguiente en sus deliberaciones..."[1].

La propuesta incluía a Valparaíso como sede de las próximas sesiones, ya que "por su cercanía y por las frecuentes relaciones con Santiago, que facilita el correo diario i otras comodidades"[2] . Sus consideraciones concluían fechando la apertura de sesiones para el 1° de mayo de 1828.

Luego de superar algunos contratiempos y la prolongación de las reuniones del Congreso en Santiago, a partir del 2 de junio por fin se pudo sesionar en Valparaíso, con la presencia de veinticuatro Diputados. A pesar de ser una ciudad importante, Valparaíso no contaba con un edificio, que pudiese albergar con comodidad el trabajo constitucional que desarrollaría este Congreso. De igual forma, el Congreso Nacional funcionó en Valparaíso, reacondicionándose para ello, la Iglesia de Santo Domingo. Estaba ubicada en el cerro del mismo nombre, situado detrás de la Iglesia de la Matriz, cerca del Barrio Puerto, en el denominado casco histórico.

"... se había arreglado allí el templo de Santo Domingo, modesta construcción de forma circular, que por esta circunstancia presentaba algunas comodidades para el objeto. En el sitio ocupado por el altar mayor, se colocó la mesa de la presidencia, i en frente de él, en el centro del templo, se colocaron en filas sillones de diversas clases, como fue posible proporcionárselos, para los diputados, reservándose un espacio de galería allegada a las paredes..."[3] .

Hoy en día, luego se sufrir demoliciones, reconstrucciones e incendios, el edificio de calle Santiago Severín N° 10, se encuentra bajo la concesión de la Universidad de Valparaíso, la cual habilitará en el lugar un Centro Interdisciplinario de Neurociencia. El Ministerio de Bienes Nacionales, entregó esta concesión con el compromiso de resguardar la fachada del edificio como elemento patrimonial de la ciudad.

Tras culminar su trabajo, el Congreso Constituyente de 1828 acordó con fecha 4 de agosto, cerrar las sesiones en Valparaíso inmediatamente firmada la Constitución. Se convino además la apertura de las Cámaras del nuevo Congreso, para el 1° de septiembre de ese año, en la ciudad de Santiago. Antes de dejar Valparaíso, ambas Cámaras en cumplimiento de la nueva Constitución, realizaron su primera sesión, el 6 de agosto, en la cual eligieron a sus respectivos presidentes y vicepresidentes, se daba inicio así, al Primer Periodo Legislativo que culminaría el 31 de enero de 1829.

El 1° de agosto de 1829 se iniciaron las sesiones preparatorias para el Segundo Periodo Legislativo del Congreso Nacional que tuvieron lugar en Valparaíso. Los54 diputados integrantes se reunieron nuevamente en la Iglesia de Santo Domingo. Sin embargo, el terremoto ocurrido el sábado 26 de septiembre provocó que al día siguiente, a pesar de ser domingo, la Cámara de Diputados celebrase una sesión extraordinaria, la que acordó de manera unánime el regreso a Santiago. El acta certifica que varios Diputados expresaron que:

"...con el terremoto que se acababa de experimentar habla quedado la sala de sesiones enteramente inutilizada y amenazando la ruina; que no podía prepararse otro local, porque, a más de que el pueblo de Valparaíso no presenta comodidades, estaban ruinosos los edificios de que podía disponerse; y por último, que la existencia misma de los representantes estaba en peligro..."[4] .

Notas

  1. Letelier Valentín, Sesiones de los Cuerpos Lijislativos de la República de Chile, 1811-1845, tomo XV, Comisión Nacional i Congreso Constituyente, 1827 - 1828, Imprenta Cervantes, Santiago, 1892, p. 366.
  2. Ibíd., pp. 366-367.
  3. Barros Arana, Diego, Historia General de Chile, tomo XV, Josefina M. de Palacios, editora, Santiago, 1897, p. 242.
  4. Elorza, Tomás Pablo, El Congreso Nacional visto desde su presidencia, Editorial Andrés Bello, Santiago, 1971, p. 12.

Referencias Bibliográficas

  • Anguita, Ricardo (1912), Leyes promulgadas en Chile, desde 1810 hasta el 1° de junio de 1912, Volumen I, Imprenta, litografía i encuademación Barcelona, Santiago. Disponible en https://www.bcn.cl/catalogo/ipac20/ipac.jsp?&index=BIB&term=34285
  • Centro Interdisciplinario de Neurociencia de Valparaíso (2014), Refugio de Científicos, Universidad de Valparaíso, Valparaíso, Chile.
  • Valencia Avaria, Luis (1986), Anales de la República, Textos constitucionales de Chile y registro de los ciudadanos que han integrado los poderes ejecutivo y legislativo desde 1810; segunda parte, editorial Andrés Bello, Santiago.Disponible en https://www.bcn.cl/catalogo/ipac20/ipac.jsp?&index=BIB&term=15047
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